“Seguro de compensación” y otras distorsiones idiomáticas
En esta edición, Emilio Bernal Labrada nos explica más términos mal usados en los medios de comunicación en “español”.

Por Emilio Bernal Labrada, Academia Norteamericana de la Lengua Española
Los presentadores de las noticias vespertinas comentan que es desproporcionado el número de hispanos que sufren discriminación o desventajas en su centro de trabajo y, peor aun, muchos carecen de “seguro de compensación”. Por la experiencia adquirida en largo trecho en el campo del lingüismo, nos empeñamos en descifrar tan enigmático término y, al hacer la retrotraducción, nos llevamos una sorpresa.
Hablaban de accidentes del trabajo y del correspondiente seguro que debiera amparar a los lesionados y a sus familias. Porque aparte de las lesiones que sufran en un accidente, los empleados y obreros pueden verse afectados por “daños y perjuicios”—frase que corresponde al término “personal damages”—. Por cierto, estos dolorosos efectos los experimenta el idioma español en la desigual lucha contra los profesionales de la distorsión idiomática.

Es posible que ya haya comentado otro disparate en boca de los encargados de suministrarnos noticias pulcra y objetivamente redactadas. Nos reservamos los nombres de los inculpados en estos delitos de “lesa lengua”.
Pero como lo volvemos a oír en palabras iguales o muy parecidas, cabría repetirlo. Comentaron el hecho de que en Estados Unidos cada vez se incrementa más el porcentaje de quienes, en el hogar, “hablan otro idioma que no es el inglés”. Nos preguntamos: ¿Acaso será el español? Lo más probable es que no, sobre todo si se parece a esa extraña lengua que emplean estos señores de la industria de la mala comunicación. Porque en buen romance diríase simplemente que “no hablan inglés”, o bien que “hablan un idioma (no otro) que no es inglés”. Lo de “otro”, claro, es calco de “a language other than English”, igual que el citado “seguro de compensación” es versión semiliteral y equívoca de “workmen’s compensation”.
Luego afirmaron que, en caso de que lo pagado por el seguro no fuera equitativo, habría que “pelear el caso” —¿sería a puñetazos?—, que en castellano corriente y moliente se llama “litigar”, “disputar” o “reclamar ante los tribunales”.
Bueno, como dicen nuestros amigos los presentadores, es “tiempo de hacer una pausa”; entiéndase “vamos a (o hagamos) una pausa”. Porque “tiempo” en español se refiere a un período más largo: por ejemplo, tiempo de cosecha, tiempo primaveral, etc. Por no hablar del estado del tiempo, que tiene que ver con la meteorología.
Siguiendo nuestra reproducción de las emisiones noticieras, nos informaron que un importante dignatario se entretiene jugando al golf “para mantener el espíritu alto”. ¿Será espiritista por todo lo alto? ¿O hay algo ahí que resuena al misterio de las alturas? Bueno, resuelto el enigma cuando casualmente dimos con la noticia en inglés, en la que se citaban las propias palabras del ciudadano, a quien le gusta disfrutar de sanas actividades al aire libre, empleando al efecto la frase: “it keeps my spirits up”.
Lo cual corresponde, en la lengua de Castilla, a “me distrae” o “me reanima”. O bien “me relaja”, “me da un descanso”. Que es lo que necesitamos de ese “otro idioma” que no es el inglés —pero tampoco es precisamente el español— en que nos hablan los presentadores de noticias.
Pausa, por favor… pero por tiempo bien largo, señores.
Emilio Bernal Labrada, de la Academia Norteamericana, es autor de: EL BUEN USO IMPIDE EL ABUSO / GOOD USAGE PREVENTS ABUSAGE, ASESINATOS IMPUNES Y CRÍMENES DE CASTRO EN LA VIDA PÚBLICA DE EE.UU., LA PRENSA LIEBRE O LOS CRÍMENES DEL IDIOMA, y otras obras. Pedidos a emiliolabrada@msn.com o a amazon.com. “La fuerza sin razón es la sinrazón.”
Comentarios (1)
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Me gustó mucho el escrito acerca del idioma comentado por el periodista Emilio Bernal .
Es hora que los hispano hablantes lo hagan correctamente y no porque están en un país donde el idioma sea el inglés nuestro idioma Español se descalifique restándole importancia al hablarlo cada cual como quiera.