Falsos abogados, agentes de ICE y audiencias por WhatsApp: crecen las estafas contra inmigrantes
Una investigación de ProPublica encontró que las denuncias contra estafadores que se hacen pasar por abogados de inmigración o agentes de ICE se duplicaron durante el segundo mandato de Donald Trump.

Por Naisha Roy, Medill Investigative Lab, y J. David McSwane, ProPublica
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) investiga una sofisticada red de estafadores que se aprovecha de personas en procesos migratorios, les quita sus ahorros y, en algunos casos, provoca consecuencias tan graves como la deportación.
La investigación federal comenzó a cobrar fuerza después de un informe de ProPublica que reveló que las denuncias por este tipo de fraude se duplicaron durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la unidad conocida por perseguir delitos internacionales como la trata de personas, solicitó información sobre varios de los casos descritos en el reportaje. Entre ellos, figura el de una mujer que, ante el temor a las redadas migratorias impulsadas por Trump en todo el país, recurrió a una persona que creía que podría ayudarla a mantener su estatus legal. Los estafadores se quedaron con su dinero y provocaron que perdiera una cita ante la corte. La mujer terminó deportada a Nicaragua.
Ese es uno de los miles de casos en los que los defraudadores captan a sus víctimas mediante publicaciones en redes sociales y las hacen pasar por falsas audiencias judiciales y otros procedimientos diseñados para parecer trámites oficiales. Durante el proceso, les cobran grandes sumas de dinero.
Ahora, el gobierno federal refuerza sus esfuerzos para rastrear estas operaciones, según fuentes vinculadas con la investigación.
En un comunicado, el DHS aseguró que está “declarando una guerra frontal” contra los estafadores.
“Los estafadores de inmigración contribuyen a un entorno de desorden e impunidad, socavando nuestro sistema migratorio y representando riesgos para la seguridad nacional y la seguridad pública”, señaló el departamento.
El DHS rastrea direcciones URL, números de WhatsApp y datos de identificación asociados con cuentas de Zelle que puedan conducir hasta los responsables, de acuerdo con fuentes que conocen la investigación.
La pesquisa avanza en momentos en que las denuncias por estas estafas se han disparado.
ProPublica analizó datos de la Comisión Federal de Comercio (FTC) y encontró que víctimas y defensores reportaron pérdidas de al menos 94.4 millones de dólares en un periodo de cinco años.
Las más de 6,200 denuncias incluyen casos de falsos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que exigían información personal y amenazaban con deportaciones, así como estafadores que pedían dinero a estudiantes internacionales y se aprovechaban de su situación migratoria.
Los defraudadores también suelen hacerse pasar por abogados y ofrecen supuestas formas de evitar audiencias judiciales presenciales. Para ello, explotan el temor que enfrentan incluso algunos residentes legales desde que agentes de ICE comenzaron a detener a personas durante sus trámites migratorios.
Expertos señalan que muchos de estos estafadores se anuncian primero en plataformas como Facebook y TikTok. Después trasladan la conversación a WhatsApp, donde solicitan dinero a cambio de documentos migratorios que aparentan ser legítimos.
Estas prácticas, conocidas en algunos casos como “fraude del notario”, se aprovechan de la confusión en torno a la palabra “notario”. En muchos países de América Latina, ese título implica credenciales legales que un notary public en Estados Unidos no posee.
En las últimas semanas, organismos como el Departamento de Estado de Nueva York, el Colegio de Abogados de Florida y departamentos de policía locales han emitido advertencias sobre estas estafas.
El Colegio de Abogados de Estados Unidos (ABA) también ha alertado sobre personas que suplantan la identidad de abogados y hace poco se puso en contacto con investigadores del DHS.

MILES DE PERFILES FALSOS Y VIDEOS CREADOS CON IA
En el sur de Florida, el abogado de inmigración Angel Leal descubrió cientos de videos generados con inteligencia artificial (IA) en los que aparecía su imagen para ofrecer supuesta ayuda migratoria a través de WhatsApp.
Su oficina tuvo que contratar a una empresa especializada en combatir la piratería digital para retirar el contenido y más de 6,000 perfiles falsos, según reportes de medios locales.
Los videos, que suman cientos en Instagram, imitan con gran precisión al abogado.
En ellos, una versión falsa de Leal aparece sentada en una silla de oficina, con barba y bigote y expresiones similares a las del abogado real. El personaje creado con IA habla español con fluidez y acompaña sus palabras con gestos de las manos.
En el fondo aparecen elementos como una planta, una taza o su título de abogado, detalles que buscan reforzar la apariencia de autenticidad.
Sin embargo, algunas señales permiten detectar el engaño: en ciertos videos, los movimientos de la boca no coinciden con las palabras, los documentos contienen textos sin sentido y algunos objetos parecen fusionarse entre sí.

QUÉ HACER ANTE UNA POSIBLE ESTAFA
Defensores de inmigrantes y autoridades recomiendan que las personas que sean blanco de estos fraudes guarden pruebas de los anuncios, conversaciones por mensaje y datos relacionados con los pagos.
El DHS también aconseja desconfiar de supuestos abogados que contactan a posibles clientes a través de anuncios en redes sociales, manejan sus casos por WhatsApp y solicitan pagos mediante Zelle.
En abril, ProPublica habló con varias víctimas que participaron en falsas audiencias judiciales a través de WhatsApp.
Durante esas supuestas comparecencias, las víctimas relataron sus casos ante personas que se presentaban como “agentes” y vestían uniformes gubernamentales falsos.
Según expertos, los hispanohablantes se encuentran entre los principales blancos de estas redes.
Los estafadores también suelen fingir vínculos con reconocidas organizaciones de ayuda a inmigrantes.
Una de ellas es Catholic Charities USA, que ha recibido numerosas denuncias sobre personas que utilizan su nombre y su imagen para buscar posibles víctimas.
“Contactar a las personas a través de un anuncio o por WhatsApp y pedirles dinero mediante Zelle no es algo que las agencias de Catholic Charities harían nunca”, dijo Kevin Brennan, vicepresidente de relaciones con los medios de Catholic Charities USA.
Para estas organizaciones, conseguir que las plataformas eliminen los anuncios y las cuentas falsas representa un desafío constante. Incluso cuando logran retirar el contenido, crear nuevos sitios web y perfiles resulta barato y sencillo para los estafadores.
Charity Anastasio, de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración, comparó la situación con el juego “Whac-a-Mole”, en el que un objetivo reaparece apenas se logra eliminar otro. La organización también ha sufrido casos en los que estafadores suplantaron su imagen y la de integrantes de su personal.
El DHS anima a los inmigrantes que sean víctimas de estas estafas a presentar una denuncia a través de la línea directa de la Oficina del Inspector General, al 800-323-8603.
Este reportaje fue publicado originalmente por Propublica


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