Zonas costeras de Texas podrían quedar bajo el agua dentro de 25 años
Hay riesgo de que diversas áreas registren mayores inundaciones, erosión y mareas de tempestad.
Por Irene Sarabia M., Huella Zero
Con la llegada de la temporada de huracanes, las comunidades costeras de Texas comienzan a preocuparse por posibles inundaciones. Los científicos siguen de cerca la subida del nivel del mar, que supone una amenaza para las comunidades costeras, las infraestructuras y los ecosistemas del estado.
El litoral de Texas es especialmente vulnerable a los efectos de la subida del nivel del mar debido a factores como el hundimiento del terreno, la erosión costera y actividades humanas como la extracción de petróleo y gas y el desarrollo urbano.
Los hábitats costeros, como marismas, humedales y estuarios, corren el riesgo de inundarse o degradarse, lo que afectaría a la fauna, la pesca y las zonas recreativas.
De acuerdo con información de Climate Central, muchas ciudades costeras de Texas corren el riesgo de quedar bajo el agua dentro de 25 años.

GALVESTON, HOUSTON Y PORT ISABEL EN PELIGRO
Las zonas bajas de la costa corren el riesgo de sufrir mayores inundaciones, erosión y mareas de tempestad, lo que puede provocar daños materiales, pérdida de vidas humanas y el desplazamiento de poblaciones.
Una subida del nivel del mar de alrededor de un metro (3 pies) seguiría provocando un retroceso de las costas cerca de Houston, Galveston y Port Isabel, según las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Galveston, una de las zonas turísticas más populares, podría quedar devastada. La ciudad y sus mayores atracciones, incluidos los Moody Gardens, quedarían bajo el agua si las cosas no cambian, advierten los científicos del clima.
Si el nivel del mar continúa subiendo, Galveston se podría convertir en una isla mucho más pequeña y el agua se tragaría franjas de zonas edificadas, entre ellas las del museo de historia de la localidad y el distrito histórico Strand. El aeropuerto de Scholes quedaría por completo bajo el agua si no se toman medidas para mitigar la erosión de la costa.
Nueces Bay, cerca de Corpus Christi, se extendería más hacia tierra adentro, y el mar reclamaría una serie de lagos cerca de Vanderbilt, en el condado de Jackson, ampliando la bahía de Lavaca. Una situación similar se produciría en los cercanos Green Lake y Oyster Lake.
Los parques San Bernard National Wildlife Refuge y el Brazoria National Wildlife Refuge también pasarían a ser espacios acuáticos, mientras que Freeport, en el condado de Brazoria, se convertiría en una nueva península. Mientras tanto, el área de Christmas Bay crecería.
Con un incremento de 6 pies del nivel del mar, el campo de batalla histórico de San Jacinto se convertiría parcialmente en parte de Crystal Bay, cerca del Puerto de Houston, mientras que el cercano puente de la I-10 sobre el río San Jacinto tendría que ser reconstruido.
Un análisis realizado por National Geographic en 2013 sugirió que la totalidad de Florida desaparecería bajo el agua, así como partes significativas de las Carolinas, Nueva Orleans y Nueva York. La península de Delmarva sería cubierta por el océano.
IMPACTOS ECONÓMICOS Y SOCIALES DE LA EROSIÓN DE LA COSTA DE TEXAS
La economía del estado, impulsada por la pesca, el turismo y la navegación, también es vulnerable a los impactos que podría traer el aumento del nivel del mar. Las infraestructuras costeras, incluidos puertos, carreteras y servicios públicos también pueden verse comprometidas, lo que provocaría interrupciones en el transporte, el suministro de energía y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Además de albergar la cuarta metrópoli más grande de Estados Unidos, el sureste de Texas también tiene la mayor concentración de refinerías de petróleo y plantas químicas. Si esas instalaciones sufren daños, puede tener un efecto dominó en la economía del país.
Las autoridades federales y los científicos trabajan para comprender mejor las causas y los impactos del nivel del mar en la costa de Texas. También quieren desarrollar estrategias para adaptarse y mitigar sus efectos.
Esto incluye la puesta en marcha de proyectos de gestión y restauración de la costa, la mejora de las medidas de protección contra inundaciones y la incorporación de las proyecciones de aumento del nivel del mar en la planificación que está en desarrollo y a largo plazo.
PLAN PARA LA RESILIENCIA COSTERA
Gran parte de las iniciativas pensadas para atender una emergencia costera en Texas se centran en dos propuestas, la primera es la construcción del Dike Ike, un sistema de compuertas que cruzaría la bahía de Galveston que se cerraría para evitar las inundaciones en el canal de navegación de Houston.
Sin embargo, el Dike Ike —que podría limitar el impacto de las marejadas ciclónicas— tiene un elevado precio y esto genera dudas sobre si se podrá ejecutar algún día.
El proyecto, concebido originalmente por la Universidad A&M de Texas, está inspirado en los sistemas de control de inundaciones de los Países Bajos, que no sólo han demostrado su eficacia sino que además han tenido un impacto mínimo en el medio ambiente.
Si se llega a ejecutar, se cerrarán enormes compuertas verticales de varios pisos de altura que reducirían la marejada en un 50 % o más en la bahía de Galveston, según estimaciones del U.S. Army Corps of Engineers.
La segunda propuesta es el plan The Coastal Texas Project, que incluye 18 proyectos de mejora a lo largo de toda la costa de Texas para ayudar a restaurar el entorno natural. Pero la construcción puede tardar décadas.

