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Vídeo De vuelta a la luna: viaje histórico del cohete Artemis II, el primero en décadas

Cuatro astronautas emprendieron esta semana un vuelo de alto riesgo alrededor de la Luna, la primera misión de este tipo para la humanidad en más de medio siglo.

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Con tres estadounidenses y un canadiense a bordo, el cohete de 32 pisos de altura despegó desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, donde decenas de miles de personas se reunieron para presenciar el inicio de una nueva era.

“En esta misión histórica, se llevan con ustedes el corazón de este equipo de Artemis, el audaz espíritu del pueblo estadounidense y de nuestros socios en todo el mundo, y las esperanzas y sueños de una nueva generación”, dijo el director de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, a la tripulación poco antes del despegue. “Buena suerte, buen viaje Artemis II. ¡Vamos!”.

Cinco minutos después de iniciado el vuelo, el comandante de Artemis II, Reid Wiseman, finalmente pudo ver el objetivo del equipo: “Tenemos una hermosa Luna, vamos directo hacia ella”, declaró desde la cápsula. Acompañado en la cápsula Orion por el piloto Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Fue la tripulación lunar más diversa de la historia, al incluir a la primera mujer, a una persona de color y a un ciudadano extranjero.

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“La NASA ha vuelto al negocio de enviar astronautas a la Luna” después de más de medio siglo —que calificó como un “breve” intermedio—, dijo el administrador de la agencia, Jared Isaacman, a los periodistas poco después del lanzamiento.

El Artemis II despegó desde la misma plataforma de Florida que envió a los exploradores del Apolo a la Luna hace tanto tiempo. Los pocos que siguen con vida aplaudieron la gran aventura de esta nueva generación conforme el cohete Space Launch System (SLS) retumbaba en el cielo, mientras una Luna casi llena los llamaba a unos 400,000 kilómetros (248,000 millas) de distancia.

Lanzamiento de Artemis II
Lanzamiento de Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy hacia la luna. 1 de abril de 2026. (Foto: AP/John Raoux)

HORAS DE TENSIÓN

Horas antes del lanzamiento hubo una enorme tensión mientras el combustible de hidrógeno comenzaba a fluir hacia el cohete. Durante una prueba de cuenta regresiva a principios de este año se registraron peligrosas fugas de hidrógeno que obligaron a aplazar la misión.

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Para alivio de la NASA, en esta ocasión no hubo fugas significativas de hidrógeno. La NASA también tuvo que sobreponerse a una serie de fallas técnicas de último minuto —sensores de batería defectuosos y la incapacidad para introducir comandos en el sistema de terminación de vuelo del cohete. Finalmente, se pudieron resolver los problemas rápidamente, lo que permitió que el lanzamiento siguiera adelante.

¿QUÉ SIGUE PARA EL VUELO DE PRUEBA DE 10 DÍAS?

Los astronautas se mantendrán cerca de casa durante las primeras 25 horas de su vuelo de prueba de 10 días, revisando la cápsula mientras orbita alrededor de la Tierra antes de encender el motor principal que los impulsará hacia la Luna.

No harán una escala ni entrarán en órbita lunar como lo hicieron los primeros visitantes lunares del Apolo 8 en la Nochebuena de 1968 mientras leían el Génesis. Pero están por convertirse en los seres humanos que más se hayan alejado de la Tierra en la historia, cuando su cápsula pase a toda velocidad junto a la Luna y se aleje otros 6,400 kilómetros (4,000 millas) más allá, antes de dar la vuelta y regresar directo a casa para un amerizaje en el océano Pacífico.

Lanzamiento de Artemis II
Otra vista de lejos del lanzamiento de Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy hacia la luna. 1 de abril de 2026. (Foto: AP/Chris O’Meara)
Espectadores y testigos del lanzamiento hacia la luna del Artemis II
Espectadores y testigos del lanzamiento hacia la luna del Artemis II desde el puente A. Max Brewer. 1 de abril de 2026. (Foto: AP/Phelan M. Ebenhack)
Fotógrafos posicionándose horas previas al lanzamiento del Artemis II
Fotógrafos posicionándose horas previas al lanzamiento del Artemis II hacia la luna. 31 de marzo de 2026. (Foto: AP/Chris O’Meara)
Lanzamiento de Artemis II
Vista de lejos del lanzamiento de Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy hacia la luna. 1 de abril de 2026. (Foto: AP/John Raoux)

UNA VISTA ASOMBROSA

Cuatro días después, durante el sobrevuelo lunar, la Luna se verá del tamaño de una pelota de baloncesto sostenida a la distancia de un brazo. Los astronautas tomarán turnos para asomarse por las ventanas de Orion con cámaras. Si la iluminación es la adecuada, deberían poder observar rasgos nunca antes vistos por el ojo humano. También captarán parte de un eclipse total de sol, colocándose gafas especiales mientras la Luna bloquea brevemente la luz solar desde su perspectiva y se revele la corona.

Todos los planes lunares de la NASA —un incremento gradual de lanzamientos durante los próximos años que conduzca a la construcción de una base lunar sostenible para astronautas con la asistencia de vehículos robóticos y drones— dependen de que la misión del Artemis II salga bien.

UN NUEVO COMIENZO

Como la mitad de la población mundial aún no nacía cuando los 12 caminantes lunares de la NASA dejaron sus huellas en el polvo lunar, Artemis ofrece un nuevo comienzo, dijo esta semana la jefa de misiones científicas de la NASA, Nicky Fox.

“Hay mucha gente que no recuerda al Apolo. Hay generaciones que no estaban vivas cuando se lanzó el Apolo. Este es su Apolo”, dijo Fox, quien tenía 4 años cuando el Apolo 17 puso fin a esa era.

Esta vez la NASA está comprometida a largo plazo. A diferencia del Apolo, cuyas misiones giraban en torno a plantar banderas y dejar huellas en una carrera vertiginosa contra la Unión Soviética, la misión Artemis busca crear una base lunar sostenible lo suficientemente elaborada como para satisfacer incluso al más acérrimo fan de la ciencia ficción. Pero que no quede duda: Isaacman y el gobierno del presidente Donald Trump quieren que las próximas huellas en la Luna sean estadounidenses, no chinas.

Hasta que Isaacman reformó los programas, el Artemis III avanzaba a un paso sumamente lento en su objetivo de alcanzar la superficie lunar a más tardar en 2029. Isaacman, un multimillonario que ya ha realizado caminatas espaciales, incorporó un nuevo Artemis III para 2027 para que los astronautas puedan practicar el acoplamiento de su cápsula Orion con un módulo de alunizaje mientras orbitan la Tierra. El trascendental alunizaje de astronautas cerca del polo sur lunar se trasladó al Artemis IV en 2028, dos años antes de la llegada prevista de una tripulación china.

Al igual que el Apolo 13 —el único intento fallido por llevar a astronautas a la superficie lunar— el Artemis II utilizará una trayectoria de retorno libre de sobrevuelo lunar, para volver a casa aprovechando el tirón de la gravedad y con un uso mínimo de combustible. La gravedad —tanto de la Luna como de la Tierra— proporcionará gran parte del empuje necesario para mantener a Orion en su bucle de ida y vuelta en forma de ocho.

Adaptado de AP

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