León XIV: “Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano”
En el acto más multitudinario de su visita a España, el papa presidió una misa, participó en la procesión del Corpus Christi y pidió a la Iglesia no vivir de espaldas a los desafíos sociales.

El papa congregó este domingo en Madrid a 1.5 millones de personas en el acto más multitudinario de su visita a España, una misa en la plaza de Cibeles en la que instó a salir del “egoísmo”, comprometerse con el “bien común” y a que la religiosidad “no sea un museo del pasado que visitar”.
“Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano”. Fue uno de los mensajes más potentes que dejó el pontífice en la homilía de la misa, en la que además instó a los católicos españoles a implicarse en los desafíos de la sociedad: “Que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado”.
Desde ahí, lanzó una invitación generalizada a salir del “egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada”, así como a abrirse “a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren y a quienes han perdido la esperanza”.
“Nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común“, subrayó.
León, que llegó a España el sábado al inicio de su visita de una semana, ha querido destacar la larga tradición de cultura y devoción cristianas aquí para animar, especialmente a las generaciones jóvenes, a encontrar su fe. Es una tarea difícil en un país antes firmemente católico donde la práctica religiosa ha ido disminuyendo en gran medida.

El domingo coincidió con la festividad católica del Corpus Domini, que a menudo incluye procesiones de fieles por pueblos y ciudades encabezadas por un sacerdote que porta la Eucaristía. En España, como en otros países de mayoría católica, las procesiones a menudo incluyen elaboradas alfombras florales dispuestas a lo largo del recorrido.
Durante la misa del domingo, León dijo que las alfombras florales expresan los “sentimientos espirituales de este país” a modo de “altares en las calles”.
El papa dijo que no se trataba de “una supervivencia folclórica” o “de un simple adorno estético”, sino “de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros”.
Señaló que la continuidad de estas prácticas devocionales señala lo que España puede y debe ser para el mundo.
“He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy”, dijo.
Durante este domingo se despejó también una de las principales incógnitas de su primer viaje a España: el papa se reunirá el lunes por la tarde con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia en la Nunciatura de Madrid, donde se aloja durante su estancia en la capital.
Con información de AP y EFE



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