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Comprar sin pagar: el fenómeno detrás del autopago preocupa a comercios

Este tipo de autoservicio prometía rapidez, pero también ha facilitado nuevas formas de fraude en tiendas. Al menos una de cada tres personas admiten haber robado. Aquí las razones, según una encuesta.

Infografía sobre robo y fraude en cajas de autoservicio en Estados Unidos, con datos de un estudio de LendingTree. (Ilustración: La Esquina TX)

El auge de las cajas de autopago en supermercados y tiendas ha cambiado la forma de comprar, pero también ha creado nuevas oportunidades para el robo. Una encuesta reciente indica que casi uno de cada tres personas admite haber cometido algún tipo de fraude en estos sistemas.

De acuerdo con un estudio publicado por LendingTree, el 31% de los consumidores en Estados Unidos reconoce haber robado en cajas de autoservicio. La práctica incluye desde no escanear productos hasta registrar artículos más baratos en lugar de los que realmente se llevan.

El informe se basa en una encuesta realizada a más de 2,000 adultos y apunta a que este tipo de comportamiento se ha normalizado entre ciertos grupos de consumidores.

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CÓMO OCURRE EL ROBO

El estudio identifica varias formas comunes de fraude. La más frecuente es no escanear algunos productos al momento de pagar. También es habitual cambiar el código de artículos más caros por otros más baratos, como registrar productos orgánicos como si fueran convencionales.

Otra práctica detectada es dejar productos en el carrito sin pasarlos por el sistema o aprovechar errores en la máquina para evitar el cobro completo.

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Según el reporte, muchos participantes justifican estas acciones como un “error menor” o una forma de compensar precios elevados.

“La gente está tomando productos como comida, bebidas, artículos de salud y cuidado personal. No estamos hablando de artículos de lujo”, señaló Matt Schulz, analista jefe de financiamiento al consumidor de LendingTree. 



QUIÉNES LO HACEN

El informe señala que los consumidores más jóvenes reportan tasas más altas de este comportamiento. Entre las razones principales destacan el aumento en el costo de vida y la percepción de que las grandes cadenas pueden absorber las pérdidas.

“Quienes lo hicieron una vez y no enfrentaron consecuencias pueden sentirse más confiados para volver a hacerlo”, explicó Schulz.

Algunos encuestados también mencionan frustración con el proceso de autoservicio, que traslada al cliente tareas que antes realizaban los empleados.

Sin embargo, el reporte advierte que estas prácticas pueden tener consecuencias más amplias.



IMPACTO PARA LOS CONSUMIDORES

Pese a que el robo en cajas automáticas puede parecer un tema aislado, algunos expertos señalan que las pérdidas por este tipo de fraude suelen trasladarse a los precios finales.

Además, muchas tiendas han comenzado a reforzar controles, incluyendo mayor vigilancia, revisión de recibos y el uso de tecnología para detectar irregularidades, de acuerdo con el reporte.

Esto podría traducirse en una experiencia de compra más lenta o en la reducción del número de cajas de autoservicio disponibles.

El estudio de LendingTree no detalla el impacto económico total de este tipo de robo a nivel nacional, pero subraya que el fenómeno sigue creciendo a medida que más comercios adoptan estos sistemas.

El aumento de controles y posibles cambios en las políticas de las tiendas podrían definir el futuro de las cajas automáticas, una herramienta que buscaba agilizar compras, pero que ahora enfrenta nuevos retos.

“Aunque las tiendas pueden ahorrar dinero en mano de obra con las cajas de autoservicio, también tienen que preguntarse si el nivel de robo compensa esos ahorros”, agregó Schulz.

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