Encuesta: El alza de luz y gas muestra caída de la confianza del consumidor
La preocupación por las facturas de energía alcanza a la mayoría de los consumidores y es más alta entre los hispanos. Un reporte advierte que las solicitudes de aumento de tarifas impactarían a más de 81 millones de clientes.

A la mayoría de los consumidores en Estados Unidos le preocupa el aumento de las tarifas de sus servicios de energía con relación al año anterior, de acuerdo con un análisis de PowerLines y una encuesta de Ipsos.
El mismo reporte señala que las compañías de servicios públicos pidieron $9,400 millones en aumentos de tarifas durante los primeros tres meses de 2026. Estas solicitudes afectan directamente a más de 81 millones de usuarios en el país.
Los resultados muestran un problema extendido para los hogares: 68% de los encuestados que pagan electricidad o gas dijo que su factura aumentó en el último año. Además, 77% expresó preocupación de que esos costos sigan al alza durante 2026.
La preocupación es mayor entre los hispanos. Según Ipsos, 85% de ellos dijo estar preocupado por el aumento de las facturas de electricidad y gas.
“Los consumidores de servicios públicos están sintiendo la presión, y las cifras los respaldan. Las facturas siguen subiendo y la gente se siente sin poder detenerlo”, señaló Charles Hua, fundador y director ejecutivo de PowerLines.

UN GASTO QUE AFECTA EL PRESUPUESTO DEL HOGAR
El costo de la electricidad y el gas aparece como una presión directa para muchas familias. La encuesta encontró que 61% de los adultos dijo que sus facturas de energía han aumentado su estrés financiero, mientras que 52% señaló que los cambios en esos recibos han afectado sus hábitos de gasto.
La preocupación cruza ingresos y afiliaciones políticas, según el informe. Incluso entre hogares con ingresos superiores a $100,000 al año, 74% expresó preocupación por el aumento de las facturas.
El sondeo también muestra una sensación amplia de falta de control. Ocho de cada diez encuestados dijeron sentirse sin poder controlar cuánto les cobran por el servicio de gas o electricidad.
Mallory Newall, vicepresidenta sénior de asuntos públicos de Ipsos, dijo que el estudio muestra “un patrón claro”: los estadounidenses están inquietos por el aumento de los costos de los servicios públicos.
“Esta preocupación cruza niveles de ingreso y afiliación política, lo que subraya cuán extendido se ha vuelto el problema”, agregó Newall.
MENOS CONFIANZA EN EMPRESAS Y REGULADORES
El informe también apunta a una baja confianza en las compañías de servicios públicos y en los gobiernos estatales que las regulan.
Solo 29% de los encuestados dijo estar de acuerdo con que su gobierno estatal hace un buen trabajo al proteger sus intereses frente a las compañías locales de electricidad o gas. PowerLines indicó que esa cifra cayó casi diez puntos porcentuales frente a la encuesta del año anterior.
La confianza en las empresas es aún menor: 17% de los encuestados dijo creer que su compañía local de electricidad o gas pone los intereses de los consumidores por encima de los suyos.
Para Hua, los datos muestran un deterioro en la relación entre consumidores, empresas y autoridades reguladoras.
“Los responsables de formular políticas tienen una oportunidad crítica para actuar, pero solo si están dispuestos a exigir una rendición de cuentas real y aplicar soluciones eficaces en costo que sí puedan reducir las facturas”, dijo.
SOLICITUDES TRAS UN AÑO RÉCORD
Las nuevas peticiones llegan después de un año de fuertes solicitudes de aumento. En 2025, las compañías de servicios públicos pidieron un récord de $31,000 millones en alzas de tarifas, el doble que en 2024, de acuerdo con PowerLines.
PowerLines señala que el aumento en las facturas no depende solo de una causa. Entre los factores que suelen aparecer en estos procesos están las inversiones en infraestructura, la reparación de redes antiguas, el crecimiento de la demanda eléctrica, los costos de combustible y los gastos vinculados a eventos climáticos.
La organización también advierte que las solicitudes de aumento pasan por procesos ante comisiones estatales de servicios públicos. Esas entidades revisan cuánto pueden recuperar las empresas por medio de las tarifas que pagan los clientes.
LO QUE SIGUE
La mayoría de los encuestados quiere más supervisión pública sobre el sector. Ipsos encontró que 76% de los adultos apoya una vigilancia más fuerte por parte del gobierno sobre las compañías de electricidad y gas.
Pero el escepticismo sigue alto. De acuerdo con Ipsos, 64% cree que las facturas aumentarán sin importar lo que hagan los funcionarios electos.
El estudio combinó un análisis de solicitudes de aumento de tarifas con una encuesta nacional efectuada entre el 14 y el 16 de marzo de 2026. El sondeo incluyó a 2,045 adultos en Estados Unidos, entre ellos 1,912 pagadores de facturas eléctricas.


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