Joven hispana de Texas es una de las bajas de la guerra contra Irán
La soldado Isabella Gonzales, de 19, de Texas, y el teniente primero Tyler James Feehan, de 25 años, murieron mientras apoyaban una misión estadounidense contra el Estado Islámico. Ya son 17 las bajas desde el inicio de la guerra con Irán.

El gobierno del presidente Donald Trump identificó a dos soldados que murieron la semana pasada en Jordania durante la guerra de Estados Unidos contra Irán. El Departamento de Defensa informó que el teniente primero Tyler James Feehan, de 25 años y originario de Ewa Beach, Hawái, y la soldado Isabella Gonzales, de 19 años y de Carrollton, Texas, murieron mientras apoyaban una misión estadounidense contra el Estado Islámico. Las autoridades no precisaron cómo fallecieron.
El Comando Central de Estados Unidos informó que dos miembros de las fuerzas armadas murieron en Jordania mientras se defendían de ataques iraníes con misiles balísticos y drones.
Las fuerzas armadas estadounidenses han reportado 17 muertes vinculadas a la guerra con Irán.
Estas bajas muestran que un conflicto basado en el uso de drones, misiles y aviones puede representar riesgos mortales incluso sin tropas estadounidenses en combate directo sobre el terreno.
Estados Unidos mantiene fuerzas desplegadas en distintos puntos de Oriente Medio, lo que también expone a los países que las albergan a posibles ataques de Irán. Los enfrentamientos se han intensificado desde el fracaso de las conversaciones de paz.
Trump sostiene que la guerra es necesaria para impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
LAS PRIMERAS BAJAS
Poco después del inicio de la guerra, el 28 de febrero, un ataque iraní con drones contra un puerto civil en Kuwait causó la muerte de seis soldados estadounidenses. Los militares pertenecían a una unidad de suministros y logística con base en Iowa. Trabajaban dentro de una estructura similar a un contenedor de carga que carecía de protección.
Un séptimo soldado murió más de una semana después debido a las heridas que sufrió durante un ataque iraní del 1 de marzo contra la Base Aérea Príncipe Sultan, en Arabia Saudí.
Más tarde, en marzo, seis militares murieron cuando un avión cisterna KC-135 que apoyaba las operaciones estadounidenses contra Irán se estrelló en Irak.
El avión se encontraba en espacio aéreo “amigo” cuando ocurrió un incidente no especificado con otra aeronave, según el Comando Central de Estados Unidos.
El lunes, las fuerzas armadas informaron que un piloto de la Marina murió en un accidente de helicóptero en el mar Arábigo.
La Marina describió al principio el accidente del 1 de julio como un aterrizaje de emergencia y señaló que “no había indicios de que la emergencia fuera causada por una acción hostil”. Los otros tres marineros que viajaban en el helicóptero fueron rescatados.
DRONES Y MISILES
La muerte más reciente de un militar estadounidense relacionada con el conflicto ocurrió el sábado en el norte de Irak.
El miembro de las fuerzas armadas murió durante una “detonación controlada” de munición sin explotar procedente de un dron iraní derribado, informó el domingo el Comando Central de Estados Unidos.
Otro militar resultó herido y recibía atención médica por una lesión menor.
Las fuerzas armadas indicaron que no divulgarían más información hasta que transcurrieran 24 horas desde la notificación a las familias.
Las víctimas de la guerra no se limitan a ciudadanos estadounidenses. Las autoridades iraníes aseguran que al menos 50 personas han muerto y más de 500 han resultado heridas en ataques estadounidenses durante las últimas tres semanas. Entre las víctimas hay ocho personas que murieron el viernes en un ataque contra un puente.

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