¿Cuándo entra en vigencia en Texas y a quiénes perjudicaría la ley tildada de antiinmigrante?
La ley SB4 de Texas permite detener y acusar de cargos criminales a quienes se sospeche que violaron la ley de inmigración y también ordenar la deportación de un indocumentado sin un debido proceso judicial.
Gelasio Velázquez, migrante mexicano residente en Houston, cree que el miedo puede delatar e incluso paralizar a las personas cuando necesitan tomar decisiones acertadas. Aunque a él, en particular, la entrada en vigencia de la ley SB4 en Texas (que autoriza a la policía estatal, del condado y local a realizar funciones de agentes de inmigración) hasta ahora, no le quita el sueño.
En lugar de eso, prefiere estar preparado y buscar información de fuentes confiables respecto a la polémica ley.
“No tengo un plan definido, pero no tengo miedo. Prefiero informarme y estar preparado ante la situación de indocumentado que nos pone en riesgo de ser deportados“, afirma el potosino que vive y trabaja en esta ciudad desde 1999.

La ley SB4 ha sido aprobada por el Congreso de Texas. En entrevista con la cadena de noticias Fox News, el gobernador de Texas, Greg Abbott, comentó, entre otras cosas, que dentro de dos semanas (es decir, en vísperas de Navidad) firmaría la SB4. Una vez promulgada en todas sus instancias, entraría en vigor a fines de febrero del año próximo, en caso de no enfrentar demandas que cuestionen su legalidad en cortes federales.
“Llegas a un punto del hartazgo”, dice Velázques, en relación a la SB4, originario de El Duro, una pequeña localidad de Ciudad del Maíz en el estado central de San Luis Potosí.
“Aquí [en Houston] no he tenido ningún arresto, no conozco la cárcel, no tomo alcohol, no consumo drogas. No soy perfecto, pero llevo una vida en paz y tranquila”, detalla Gelasio, quien llegó a Texas cuando tenía 19 años, tras un segundo intento de su cruce como indocumentado.

Asegura estar harto del estancamiento de su situación legal ante un sistema migratorio que muchos consideran quebrantado y anacrónico.
“No digo que sea infeliz. Soy feliz. No estoy en la opulencia, pero tengo una familia, una esposa, tres hijos y saco para comer y mantener a mi familia”, asegura Gelasio, quien trabaja como mecánico automotriz, la carrera que estudió en su tierra natal.
Ese hartazgo, afirma, viene de la frustración de no poder legalizar su estancia migratoria, tanto de él como de su esposa Aracely, en el país donde nacieron los tres hijos de la pareja: Crystal de 18 años, Max de 8 y Rubí de 4.
¿QUÉ HAY QUE HACER COMO MEDIDA DE PREVENCIÓN?
“Somos producto de un sistema roto de inmigración. Muchos [indocumentados] ya se quieren ir. Por eso, lo que queremos es informar sobre lo que es y sobre lo que no es la SB4“, asegura César Espinosa, director ejecutivo de la organización Familias Inmigrantes y Estudiantes en la Lucha (FIEL).

Por su parte, Roberto Quijano, abogado de inmigración, señala que es mayor el daño que el beneficio de la SB4 y considera que la ley todavía es confusa en cuanto a cómo se va a implementar, por lo que el legista concuerda con Gelasio. “Hay que guardar la calma y estar prevenidos“, asegura.
Quijano considera imperante que la comunidad indocumentada conozca los derechos civiles que tiene toda persona que vive en Estados Unidos, independientemente de su estatus migratorio.
Recomienda tener un plan, contar con un abogado de inmigración, conocer sus derechos y no firmar nada sin estar ante la presencia de un abogado o un representante consular.
“Bajo la constitución, tiene derecho a permanecer en silencio, y a dar solo su nombre y dirección. Si se le pide el pasaporte u otra documentación, puede guardar silencio hasta que esté su abogado presente“, menciona.
Sin embargo, advierte que existe el riesgo de que el policía esté convencido de que la persona detenida no tiene papeles y proceda al arresto. Pero agrega que, para ello, el oficial debe tener “sospecha razonable” o causa probable de que algo sucede para proseguir con el interrogatorio a un detenido.
“El reto [para el oficial] será: ¿cómo un policía va a tener sospecha razonable de que una persona es indocumentada?”, cuestiona el abogado Quijano.

Por otro lado, Christina Morales, Representante Estatal por el Distrito 145 de Texas, declara que la SB4 “es una ley en contra de la Constitución de Estados Unidos de América” y asegura que es preocupante por donde se la vea, ya que teme que se lleguen a realizar arrestos en base al perfil racial.
Debido a que la SB4 estaría autorizando y obligando a agentes de la policía a reforzar la ley de inmigración, “en vez de dedicar tiempo a cuidar y vigilar el orden, la seguridad y la paz en la comunidad, van a tener que hacer labores que no les corresponde”, advierte la congresista estatal.
Aunado, dice, a que se corre el riesgo de perder las buenas relaciones con departamentos de policía, ya que inmigrantes indocumentados podrían incluso tener temor de reportar delitos o crímenes que se cometan en su contra. Y ni hablar del potencial peligro en cuanto a la separación de las familias y el negativo impacto económico por la eventual deportación de inmigrantes indocumentados, que son clave en el desarrollo de este estado. “No es bueno para los negocios, no es bueno para Texas“, advierte la representante Morales.

SB4 Y LOS CARGOS PENALES
La SB4 no solo tiene implicaciones migratorias, sino que también tiene argumentos legales en términos penales o criminales, señala el abogado Quijano.
El indocumentado detenido por la policía podría ir hasta seis meses en prisión, pero si se rehusa a ser deportado podría ser condenado a 20 años en prisión.
“Estas leyes crean nuevas infracciones penales“, dice, a la vez que agrega que los abogados de inmigración no tienen conocimiento de las leyes penales. Ni los abogados penalistas conocen la ley de inmigración, lo que causará incertidumbre incluso entre los mismos abogados.
EL PLAN B
La implementación de la SB4 podría demorarse o aplazarse, si es que enfrenta litigio en corte federal. Pero Gelasio ya tiene un plan en caso de que la policía se dedique, además, a la persecución de indocumentados.
“Vendería mi casa, me llevaría a mi familia y a mis hijos para reiniciar una nueva vida en México. Finalmente, allí nací”, dice.
A otros en su misma situación, Gelasio les recomienda “que no entren en crisis de nerviosismo”. Que no tengan miedo, que no se escondan, que sigan trabajando con normalidad y que se conduzcan con rectitud respetando las leyes de éste país “para que todos los días vayan a su trabajo y regresen a sus casas, con sus familias”.
Asimismo, el migrante potosino habla de su mensaje a las autoridades y al presidente Joe Biden.
“Sean humanos con nosotros los inmigrantes. Somos millones y ya tenemos casas propias, hijos ciudadanos americanos y si deportan a un inmigrante como yo, no estarían deportando solamente a un indocumentado, estarían deportando a un indocumentado y a tres ciudadanos americanos a quienes su propia nación les está dañando su vida y su tranquilidad en su propio país”.

SOBRE LA SB4
La SB4 de Texas permite a agentes de la policía estatal, local y del condado reforzar leyes de inmigración, detener y acusar de cargos criminales a quienes se sospeche que violaron la ley de inmigración.
Además, permite a magistrados y ciertos jueces de Texas ordenar la deportación de un indocumentado sin un debido proceso migratorio, independientemente de si son elegibles o no para solicitar asilo u otras protecciones humanitarias.
Las personas indocumentadas podrían incluso cumplir sentencias de seis meses hasta 20 años en prisión, si se rehúsan a ser deportados.

