Advertisement

Estudio: Houston enfrenta la mayor tasa de desconexión juvenil

La “desconexión juvenil” describe a las personas jóvenes, entre 16 y 24 años, que no están inscritas en ningún programa educativo y tampoco tienen un empleo.

Getting your Trinity Audio player ready...
Imagen de Sonja Gee, presidenta y directora ejecutiva de Memorial Assistance Ministries (MAM)
Sonja Gee, presidenta y directora ejecutiva de Memorial Assistance Ministries (MAM). (Foto: cortesía de MAM)

En el área metropolitana de Houston, más de 124,500 jóvenes entre 16 y 24 años no estudian ni trabajan

El dato, contenido en el estudio Building Bright Futures in Greater Houston, no solo coloca a la región como la de mayor tasa de desconexión juvenil entre las 25 áreas metropolitanas más grandes del país, sino que revela una brecha profunda entre el crecimiento económico de la ciudad y las oportunidades reales para su población joven.

La llamada “desconexión juvenil” describe a quienes están fuera tanto del sistema educativo como del mercado laboral formal. Lejos de ser una etiqueta individual, el concepto permite observar fallas estructurales en el acceso a educación, empleo, transporte, cuidado infantil y orientación vocacional. 

Advertisement

En Houston, esta exclusión afecta al 13.3% de la población joven, una tasa superior al promedio nacional y estatal.

Para Sonja Gee, presidenta y directora ejecutiva de Memorial Assistance Ministries (MAM), una organización sin ánimo de lucro que asiste a familias de bajos recursos a través de un sinnúmero de programas, el término no debe usarse de forma estigmatizante. 

“Son jóvenes que siguen siendo el futuro de Houston”, explica Gee en entrevista con La Esquina TX.

Por ello, agrega, desde hace más de una década, organizaciones comunitarias han optado por hablar de “jóvenes de oportunidad”: personas que, con apoyos adecuados, pueden incorporarse a trayectorias educativas o laborales.

Advertisement

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que la mayoría de los jóvenes desconectados sí terminó la secundaria. La desconexión, entonces, no se explica únicamente por el abandono escolar temprano, sino por la ausencia de rutas claras después de la graduación.

“Muchos jóvenes llegan hasta la meta de terminar la secundaria, pero nadie les ayuda a responder la siguiente pregunta: ¿y ahora qué?”, señala Gee. 

En comunidades migrantes, añade, esta falta de orientación se agrava por el desconocimiento de los sistemas locales: cómo elegir una carrera, cómo acceder a capacitación técnica, cómo evaluar un empleo más allá del salario inmediato.

El estudio también muestra que Houston no ha logrado traducir su crecimiento económico en inclusión juvenil. Mientras a nivel nacional la desconexión se redujo 23% desde 2012, en Houston la mejora fue de apenas 6%.

La expansión del empleo no ha sido suficiente para absorber a una población joven que creció rápidamente y que, en promedio, tiene menor nivel de educación postsecundaria que en otras grandes ciudades.

html:

MUJERES JÓVENES Y MATERNIDAD TEMPRANA

La desconexión tiene además un fuerte componente de género. En Houston, las mujeres jóvenes presentan una tasa más alta que los hombres, una tendencia que contradice el patrón nacional. El fenómeno se acentúa entre madres jóvenes, casi la mitad de las cuales no está en la escuela ni en el mercado laboral formal.

Gee subraya que esta situación no puede analizarse sin considerar el cuidado infantil. 

“Muchas mujeres quisieran trabajar o estudiar, pero no lo hacen porque no tienen quién cuide a sus hijos o no pueden pagar un centro de cuidado”, explica. 

El sistema, añade, no está diseñado para acompañar la maternidad temprana con apoyos reales, horarios flexibles o trayectorias educativas compatibles con la crianza.

EL MAPA DE LA DESIGUALDAD

La desconexión juvenil no se distribuye de forma uniforme. El estudio identifica zonas específicas del área metropolitana con tasas superiores al 20%, particularmente en el norte y noroeste de Houston, así como en condados periféricos como Liberty y Chambers. En contraste, áreas con mayor concentración de universidades, servicios y transporte registran tasas mucho más bajas.

Para Gee, estos contrastes responden a condiciones socioeconómicas acumuladas: 

“Dónde están los empleos, cuánto cuesta llegar a ellos, la calidad de las escuelas, el acceso al transporte público. Todo eso influye”, sostiene. 

En una ciudad extensa y dispersa como Houston, la falta de transporte se convierte en una barrera decisiva para acceder al trabajo.

El estudio, además, documenta que las personas que permanecen conectadas a la escuela o al trabajo durante su juventud ganan en promedio casi 40,000 dólares más al año cuando llegan a sus treinta años, además de presentar mejores indicadores de salud y estabilidad laboral.

Cuando una persona pierde diez años de oportunidad para aprender, equivocarse y crecer en un empleo, eso se siente después. No solo a nivel individual, sino comunitario: menor participación cívica, mayor dependencia económica y una fuerza laboral menos preparada”, advierte Gee.

UN LLAMADO A LA COORDINACIÓN Y AL LIDERAZGO

Tanto el estudio como las organizaciones que trabajan en el terreno coinciden en que los esfuerzos aislados no son suficientes. Houston cuenta con múltiples programas comunitarios que generan impactos positivos, pero a pequeña escala. El reto, según Gee, es la coordinación entre escuelas, empresas, distritos escolares, organismos laborales y organizaciones comunitarias, acompañada de inversión sostenida.

“En otras ciudades, se ha asumido este tema como una prioridad pública. En Houston, todavía no a esa escala”, afirma Gee. 

Sin embargo, insiste en que el cambio también comienza en el ámbito local: familias, iglesias, vecindarios y personas adultas que orientan, animan y abren puertas a los jóvenes.

La desconexión juvenil, concluye el estudio, no es solo una estadística preocupante. Es una decisión colectiva pendiente: invertir ahora en trayectorias educativas y laborales, o asumir más adelante los costos sociales, económicos y humanos de una generación excluida

Recibe nuestro boletín semanal

Suscríbete para recibir nuestro boletín directamente en tu buzón de correo electrónico

Autor(a)
Fotografía de José Luis Castillo, fundador de La Esquina TX

José Luis Castillo, nacido en Lima, Perú, es el fundador de La Esquina TX. Tiene casi 30 años de experiencia como periodista, editor y traductor y más de una década en investigación y protección al consumidor. Entre los medios con los que ha trabajado figura la Agencia Internacional de Noticias EFE, Associated Press, Agence France Press, Noticias Telemundo Digital, Telemundo Houston, Univision Houston, Aquí y Ahora de Univisión, The New York Times Syndicate, La República de Perú, La Vanguardia de España, entre otros. Ha sido galardonado con múltiples Emmy regionales y otros premios periodísticos por sus investigaciones en televisión y medios escritos.