Preocupa el número de muertos y desaparecidos en la frontera en las últimas semanas
Se reportó el hallazgo de cuatro cuerpos en el desierto de El Paso, Texas, y otro cuerpo fue encontrado en un canal de la misma ciudad.
Al menos 25 migrantes han muerto ahogados en canales o en el desierto en las últimas cuatro semanas ante crecientes operativos en la frontera con México y restricciones en Estados Unidos, según lo que denunciaron activistas que cuentan con información difundida por la prensa y por la Patrulla Fronteriza.

Representantes de organizaciones civiles en Ciudad Juárez, límite norte de México, señalaron que en el desierto estadounidense de El Paso, Texas, se reportaron cuatro cadáveres y uno más ahogado en un canal de la misma ciudad.
Asimismo, autoridades de ambos países colaboraron para recuperar el cuerpo de un hombre que falleció al caer desde el muro fronterizo hacia el lado estadounidense al oeste de Ciudad Juárez.
Y la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua encontró en el desierto mexicano el cadáver de un migrante víctima fatal de un golpe de calor.
El resto de los cuerpos se rescataron en el desierto de Nuevo México, bajo temperaturas que este mes han sobrepasado los 40 grados, según lo revelado por la Patrulla Fronteriza de El Paso.

El pastor Francisco González, director del albergue Vida y de la Red de Albergues Somos Uno por Juárez, aseveró que la muerte de todas estas personas es consecuencia de las nuevas restricciones migratorias, que implican una vigilancia cada vez más dura de Estados Unidos.
“Los cambios en las leyes es lo que está generando esto. De repente hay puntos de retención y luego, de repente, los quitan y eso hace que la gente siga buscando vías alternativas para poder llegar”, indicó.
Las muertes ocurren durante la caída de más del 40 % que reportó a fines de junio el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) en arrestos de migrantes en su frontera sur desde que el presidente, Joe Biden, firmó el 5 de junio la orden ejecutiva para restringir el asilo y agilizar las deportaciones.
UN CEMENTERIO DE MIGRANTES
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) declaró en septiembre pasado a la frontera entre México y Estados Unidos como “la ruta migratoria terrestre más peligrosa del mundo”, con más de 686 migrantes fallecidos o desaparecidos en 2022.
Rosa Mani Arias, representante de la organización humanista Avara, lamentó que “nadie hace nada” respecto al aumento de decesos.
“Es muy desafortunado ver a muchas personas que han estado perdiendo la vida a raíz de esta desesperación por ver culminados sus sueños. A nosotros, como comunidad que buscamos los derechos humanos de las personas, nos da una profunda tristeza ver que muchos sueños terminan sin poder realizarse”, dijo la activista.
Añadió que todavía muchos migrantes vienen en camino, por lo que es importante que la autoridad les advierta de la peligrosidad del desierto.
“No es una cuestión de jugarnos a la suerte y ver lo que pasa, es tomar con mucho respeto estos lugares que han visto que mucha gente ha perdido la vida. Es muy lamentable ver cientos de personas que no cumplen sus sueños y que terminan como desaparecidos, que la familia los busca y que no sabemos dónde quedaron”, terminó.
Con información de EFE

