Gina Hinojosa hace historia al convertirse en la primera gobernadora latina de Texas
La demócrata derrotó al republicano Greg Abbott, quien reconoció su derrota, y puso fin a más de tres décadas de control republicano de la gobernación

La demócrata Gina Hinojosa hizo historia este martes 3 de noviembre al convertirse en la primera latina elegida gobernadora de Texas, tras derrotar al republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo.
Su victoria pone fin a más de tres décadas de control republicano de la gobernación. La última demócrata en ocupar el cargo fue Ann Richards, quien gobernó entre 1991 y 1995, cuando la sucedió George W. Bush.
Abbott reconoció su derrota durante la noche electoral, con lo que terminó su intento de convertirse en el primer gobernador de Texas elegido para cuatro mandatos de cuatro años.
Hinojosa, de 52 años, es representante estatal por Austin y fue presidenta de una junta escolar. Llegó a la contienda con escasos recursos económicos y poco reconocimiento entre los votantes, pero logró construir una campaña centrada en las preocupaciones económicas de las familias texanas.

UNA CAMPAÑA CENTRADA EN EL COSTO DE VIDA
Durante la campaña, Hinojosa hizo del costo de vida, la corrupción política y el crecimiento de los centros de datos para inteligencia artificial algunos de sus principales temas.
Entre sus propuestas destacó un pago único de 1,500 dólares para cada residente de Texas, financiado con recursos del fondo estatal de emergencia. La candidata presentó la iniciativa como una devolución de dinero a los contribuyentes.
Abbott, por su parte, defendió su gestión económica, las reducciones de impuestos a la propiedad y sus políticas educativas. También cuestionó las propuestas de Hinojosa y sostuvo que representarían un giro hacia políticas más progresistas.
La contienda adquirió una relevancia inesperada en un estado donde los republicanos habían ganado todas las elecciones para cargos estatales desde 1994.

EL RETO DE GOBERNAR CON UNA LEGISLATURA REPUBLICANA
La victoria de Hinojosa representa un cambio político importante, pero no garantiza que pueda llevar adelante todas sus propuestas.
Los republicanos conservan la mayoría en la Legislatura de Texas, por lo que la gobernadora electa tendrá que negociar con los dirigentes de ese partido para aprobar leyes y presupuestos.
Sin embargo, podrá vetar proyectos legislativos, una facultad que podría influir en decisiones sobre educación, inmigración, impuestos y restricciones al aborto.
Abbott, quien asumió el cargo en 2015, había ganado sus tres elecciones anteriores por márgenes superiores a diez puntos porcentuales. Su derrota representa uno de los cambios políticos más significativos en Texas durante las últimas décadas.
La llegada de Hinojosa a la gobernación también marca un hito para la comunidad latina, que por primera vez tendrá a una mujer de origen hispano al frente del gobierno estatal.
Una de las principales contiendas es la del Senado federal, donde el demócrata James Talarico busca poner fin al control republicano de un escaño que el partido conserva desde 1993.
También están en disputa los escaños de Texas en la Cámara de Representantes, con especial atención a cinco distritos del sur del estado, donde el voto latino podría resultar decisivo.
Estas elecciones determinarán si los republicanos mantienen el control del Congreso o si los demócratas consiguen una mayoría que les permita frenar parte de la agenda del presidente Donald Trump.

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