Los precios de gasolina y alimentos siguen apretando el presupuesto familiar
El índice de precios al consumidor subió 3.8% en abril frente al año anterior. El alza de la energía, impulsada por la guerra con Irán, ya reduce el poder de compra de muchos trabajadores. ¿Qué significa esto?

Los consumidores en Estados Unidos volvieron a sentir en abril el peso de la inflación en dos gastos difíciles de esquivar: la gasolina y los alimentos.
El índice de precios al consumidor (IPC) subió 3.8% frente a abril de 2025, mientras que los precios aumentaron 0.6% de marzo a abril, de acuerdo con datos publicados este martes por el Departamento del Trabajo. El aumento mensual fue menor que el 0.9% registrado entre febrero y marzo, pero mantuvo la presión sobre los hogares.
El IPC mide la variación de precios de una canasta de bienes y servicios que suelen comprar los hogares, como alimentos, gasolina, vivienda, transporte y atención médica. Es uno de los principales indicadores usados para medir la inflación.
La gasolina fue uno de los factores centrales. Los precios del combustible subieron 5.4% en abril frente al mes anterior y acumulan un alza de más de 28% frente al año pasado. La Asociación de Automovilistas de EE.UU. (AAA) reportó que el precio promedio del galón regular superaba los $4.50, cerca de 44% más que en la misma fecha del año anterior.
El encarecimiento de la energía está vinculado a la guerra de 10 semanas con Irán. Después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, Teherán respondió con el cierre del acceso al Golfo de Hormuz, una ruta clave por donde pasa una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo. Los precios de la energía subieron con fuerza desde entonces.
El golpe ya se refleja en los ingresos reales. En abril, los salarios promedio por hora cayeron 0.3% frente al año anterior después de ajustar por inflación, la primera baja interanual en tres años.
La presión también llega al supermercado. Los precios de los alimentos subieron 0.7% de marzo a abril, impulsados por el aumento de la carne, luego de una leve baja el mes anterior.
¿CÓMO AFECTA AL CONSUMIDOR?
Para los consumidores, el repunte de la inflación significa menos margen en el presupuesto familiar. La gasolina encarece los traslados diarios, los alimentos presionan el gasto del supermercado y los salarios pierden fuerza cuando se ajustan por inflación. En la práctica, muchos hogares terminan por recortar compras no esenciales, posponer gastos o buscar formas de estirar cada dólar.
Con información de AP


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