Las estafas laborales se disparan: cómo reconocer falsas ofertas de empleo
Los delincuentes aprovechan la búsqueda de trabajo para robar datos personales o pedir dinero por adelantado. Las ofertas falsas circulan en redes sociales, bolsas de empleo, anuncios en línea y mensajes no solicitados.

Por Herb Weisbaum, The Consumerman
Los estafadores apuntan cada vez más contra personas que buscan empleo y las atraen con ofertas de trabajo que no existen. En muchos casos, las víctimas terminan con pérdidas de miles de dólares.
Las ofertas falsas aparecen mezcladas con anuncios legítimos en internet, bolsas de empleo, redes sociales y periódicos. Los delincuentes también envían mensajes no solicitados por correo electrónico o por texto.
Suelen prometer puestos profesionales con salarios altos o empleos remotos con horarios flexibles y dinero fácil. El objetivo es robar información personal, como números de Seguro Social o de cuentas bancarias, o convencer a la víctima de enviarles dinero.
LAS ESTAFAS LABORALES VAN EN AUMENTO
Las falsas oportunidades de negocio o empleo ocuparon el tercer lugar entre las 10 principales categorías de fraude reportadas a la Comisión Federal de Comercio (FTC, en inglés) en 2024. Tanto el número de víctimas como las pérdidas reportadas han crecido con fuerza en los últimos años.
En 2024, la FTC recibió más de 126,000 quejas relacionadas con empleos, un aumento de 18% frente al año anterior. Entre 2020 y 2024, las pérdidas reportadas pasaron de $90 millones a $501 millones. Este tipo de fraude suele dejar pérdidas altas: la pérdida mediana por víctima fue de $2,250, solo por debajo de las estafas de inversión.
Los delincuentes han aprovechado el auge del trabajo remoto porque ya no necesitan reunirse con los solicitantes. Pueden hacer todo por mensajes de texto, correos electrónicos o videollamadas.
“Eso les facilita estafarte, porque no los ves en persona; ya no vas a una oficina o a una tienda para conocer a tu posible jefe, como ocurría antes”, según Amy Nofziger, de la Red de Vigilancia contra el Fraude de AARP.
Las supuestas oportunidades de empleo remoto van desde reenviar paquetes y meter documentos en sobres —una práctica vieja, pero todavía activa— hasta procesar datos o calificar videos.
CÓMO MUCHAS VÍCTIMAS PIERDEN MILES DE DÓLARES
Así funciona el engaño: muchas estafas de empleo remoto usan cheques falsos. El nuevo “empleador”, que en realidad es un estafador, envía al “empleado” un cheque para cubrir gastos laborales, materiales de oficina o equipo. El cheque siempre supera la cantidad necesaria, a veces por miles de dólares.
Luego le piden a la víctima que deposite el cheque y devuelva el dinero sobrante. “Y van a pedir el dinero de una forma extraña”, advirtió Nofziger.
“Te van a pedir que vayas a un cajero de criptomonedas, que envíes dinero por una aplicación entre personas, como Venmo, Cash App o Zelle. Incluso pueden pedirte que compres tarjetas de regalo prepagadas”, agregó.
Los bancos deben poner los fondos a disposición del cliente con rapidez. Por eso, después de depositar el cheque falso, el dinero puede aparecer en la cuenta en pocos días. Pero como se trata de un cheque falsificado, el pago no se ha hecho efectivo de verdad; pueden pasar semanas antes de que se detecte el fraude.
Cuando eso ocurre, el banco revierte el depósito y la víctima queda responsable por el monto completo. Si ya envió al estafador el supuesto excedente, tendrá que asumir la pérdida.
CÓMO DETECTAR ESTAFAS COMUNES DE EMPLEO REMOTO
Muchas estafas laborales incluyen tareas que ayudan a los delincuentes a cometer otros fraudes.
- ESTAFAS DE REENVÍO DE PAQUETES
Bajo cargos como “especialista en operaciones de entrega” o “gerente de control de calidad”, el supuesto trabajo consiste en recibir paquetes, volver a empacarlos y enviarlos a otra dirección. Algunas ofertas falsas incluso afirman, sin ser cierto, que están vinculadas con empresas como Amazon o FedEx.
Lo que no dicen es que la persona estaría manejando productos costosos comprados con tarjetas de crédito robadas y enviándolos a los estafadores, muchas veces a direcciones internacionales, para ocultar su ubicación ante las autoridades.
“Reenviar mercancía nunca es un trabajo real”, advierte la FTC.
- “PROMOCIONES” EN LÍNEA
En estos casos, los estafadores piden hacer tareas simples y repetitivas, como dar “me gusta” a videos, calificar productos o hacer clic en enlaces. Según la FTC, los delincuentes presentan estos trabajos como si fueran legítimos y los describen como “promoción de productos” o “tareas de optimización”.
Pero recibir pago por calificar productos o dar “me gusta” a contenidos en línea es ilegal, y ninguna empresa honesta lo haría, advierte la agencia.
- ESTAFAS DE COMPRADOR MISTERIOSO
¿Qué podría sonar mejor que cobrar por ir de compras? Existen empleos reales como comprador misterioso, pero muchos anuncios son estafas. Las empresas legítimas de comprador misterioso no piden pagar certificaciones ni directorios de empleo: pagan por tareas completadas. Además, estos trabajos suelen ser de medio tiempo y no pagan lo suficiente para reemplazar un empleo de jornada completa. Sin embargo, los estafadores prometen grandes ganancias.
No respondas anuncios que digan estar vinculados con la Mystery Shoppers Professional Association (MSPA). La MSPA no recluta compradores misteriosos; en su sitio web, solo publica una lista de compañías que usan ese tipo de servicio.
CÓMO FUNCIONA EL ENGAÑO
Cuando Stephen Johnson recibió un mensaje de texto no solicitado que le ofrecía dinero rápido por hacer tareas para The Home Depot, decidió responder. Johnson, escritor senior de Lifehacker.com, sabía que era una estafa y quería ver hasta dónde llegaba.

La paga parecía buena. Le ofrecían ganar hasta $45,600 al año por “evaluar y calificar productos y proporcionar datos reales de IP y dispositivo para cargas en línea”.
Antes de aceptar el empleo, Johnson preguntó por mensaje si se trataba de una estafa. Los delincuentes le aseguraron que no.
Para recibir la capacitación, debía continuar la conversación por WhatsApp, un servicio de mensajería cifrada. Como explicó Johnson en un artículo, eso permitiría a los estafadores seguir en contacto con él si la compañía telefónica bloqueaba su número.
Después le pidieron visitar un sitio web que supuestamente pertenecía a Home Depot para recibir entrenamiento. Le dijeron que le pagarían por hacerlo.
“Tenían un saldo de cuenta a mi nombre de $60”, comentó Johnson a Checkbook. “Me hicieron hacer clic en distintos productos, y por cada cosa se sumaban pequeñas cantidades, como $0.35 o $0.45, como si fuera trabajo digital por pieza. Podía ver cómo crecía el saldo de mi cuenta hasta llegar a unos $75”.
Parecía “un trabajo en línea de medio tiempo muy fácil”, recordó Johnson. “Podía ver con claridad cómo alguien caería en esto, porque era muy convincente”.
Al terminar la capacitación, llegó la primera asignación, que pagaría aún más. Pero para poder tomarla, debía enviar $33 a la compañía por Cash App. Johnson decidió que ya había visto suficiente y pidió retirar el dinero de su cuenta. Le dijeron que, para hacerlo, primero debía pagar los $33.
Después de unas semanas, el sitio desapareció. Cualquier persona que hubiera pagado para trabajar con esa supuesta empresa ya no tenía forma de recuperar su dinero.
Como Johnson recordó a sus lectores: “Hay 99.9999% de probabilidad de que cualquier mensaje de texto no solicitado que te ofrezca empleo termine en una estafa”.
CÓMO PROTEGERTE
Estos consejos de AARP y la FTC pueden ayudarte a evitar estafas laborales:
Nunca pagues una cuota. Si te piden dinero para conseguir un empleo o una entrevista, es una estafa. Las empresas legítimas no exigen pagos por adelantado para capacitación ni para nada necesario antes de empezar a trabajar.
Desconfía de las grandes promesas. No puedes trabajar unas cuantas horas por semana y ganar mucho dinero. Las promesas de “dinero rápido por poco trabajo” son falsas.
Mantente alerta. Sitios reconocidos como LinkedIn e Indeed también pueden tener ofertas falsas. Revisa con cuidado y busca señales de advertencia. Si te ofrecen un empleo que no solicitaste, es una estafa. Los empleadores reales no contratan sin entrevista.
Verifica la oferta de empleo. Busca en internet si la compañía existe y si de verdad tiene vacante para ese puesto. Si te contacta un reclutador, busca su nombre y el de la empresa junto con palabras como “estafa”, “reseña” o “queja” para ver qué aparece. Los reclutadores suelen escribir desde correos corporativos, no desde cuentas personales como Gmail o Yahoo.
No compartas información personal sensible antes de ser contratado. Los estafadores dicen que necesitan tu licencia de conducir, Seguro Social o número de cuenta bancaria para llenar “papeles de empleo”. No entregues esos datos hasta tener certeza de que fuiste contratado para un empleo real.
“Escucha tu instinto”, aconseja Nofziger. “¿Esto parece legal? Si tu instinto dice que no, hazle caso”.
DÓNDE BUSCAR AYUDA
Si ya compartiste información personal con un estafador, visita IdentityTheft.gov/steps para saber cómo protegerte. También puedes acudir al Centro de Ayuda a Víctimas del Centro de Recursos de Robo de Identidad o llamar al 888-336-9044 (presionar 1 para español) para hablar con un asesor especializado que puede orientarte de forma individual.
Esta historia fue publicada originalmente en inglés por Consumers’ Checkbook.
Herb Weisbaum, editor colaborador conocido como “The ConsumerMan”, es un periodista de radio y televisión ganador de premios Emmy y uno de los principales expertos en temas de consumo en Estados Unidos. Durante más de 40 años ha trabajado en defensa de los consumidores y ha cubierto ese sector para CBS News, The Today Show y NBCNews.com. También puedes encontrarlo en Facebook, Bluesky, X, Instagram y en ConsumerMan.com.



