Pequeños cambios en casa que pueden ayudarte a ahorrar energía y dinero
Sellar filtraciones, ajustar el termostato, lavar con agua fría y desconectar aparatos que no usas son medidas sencillas que pueden reducir el consumo de energía sin grandes inversiones.

Por Kevin Brasler/Consumer’s Chekbook
Hacer reparaciones sencillas, mejorar algunos hábitos y corregir desperdicios cotidianos puede traducirse en un ahorro considerable de energía para muchas familias.
Como los costos de calefacción y aire acondicionado suelen representar la mayor parte del gasto energético en el hogar, buena parte de estas recomendaciones se enfocan en reducir ese consumo.
SELLA LAS FILTRACIONES
Muchas viviendas pierden energía por huecos, grietas y espacios que dejan entrar aire frío y escapar el aire caliente durante el invierno, y que provocan el efecto contrario en verano. Una pequeña filtración puede parecer poca cosa, pero varias juntas pueden equivaler a dejar una ventana entreabierta.
Encontrar y sellar esas fugas cuesta poco y puede generar ahorros importantes. Muchas aparecen donde se unen distintos materiales de construcción, como ladrillo y revestimiento de madera, cimientos y paredes, o entre la chimenea y el revestimiento exterior.
También son comunes alrededor de ventanas y puertas; ranuras para correo; puntos de entrada de líneas eléctricas, gas, cable, internet o teléfono; grifos exteriores; salidas de ventilación; grietas en revestimientos, estuco, mampostería o cimientos; y alrededor de unidades de aire acondicionado instaladas en ventanas.
Una opción es contratar a un auditor energético para identificar los puntos problemáticos. Algunas compañías locales de servicios públicos también ofrecen auditorías gratuitas o con descuento.
Pero muchas fugas pueden detectarse y repararse por cuenta propia:
Usa sellador para cerrar grietas o espacios de menos de un cuarto de pulgada de ancho. Para aberturas más grandes, utiliza espuma selladora de poliuretano.
Instala burletes alrededor de ventanas y puertas exteriores.
Coloca guardapolvos o sellos en la parte inferior de las puertas de entrada.
Reduce las corrientes de aire alrededor de enchufes e interruptores ubicados en paredes exteriores con juntas aislantes, que cuestan menos de $1 cada una.
Si tienes unidades de aire acondicionado de ventana, retíralas durante el invierno o cúbrelas por fuera con una funda aislante, cuyo costo suele estar entre $10 y $40. En verano, asegúrate de que queden bien ajustadas a la ventana.
En conjunto, estas medidas pueden ahorrar entre 5% y 20% de los costos de calefacción y aire acondicionado.
Costo: entre $25 y más de $1,500, según el alcance del trabajo y cuánto puedas hacer por tu cuenta. Ahorro estimado: $221 al año al instalar burletes y reducir las filtraciones de aire en 50%.

AJUSTA EL TERMOSTATO
Puedes lograr ahorros importantes si toleras algunos cambios en la temperatura de tu casa. Si tú —o quienes viven contigo— no quieren hacer ese ajuste, al menos utiliza un termostato programable.
En una vivienda modelo, fijar el termostato en 68 grados en lugar de 70 durante el invierno, y en 74 en lugar de 73 durante el verano, permitió ahorrar cerca de 12% al año en calefacción y aire acondicionado.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: $280 al año.
REVISA EL CONDUCTO DE LA CHIMENEA
Las chimeneas están diseñadas para sacar el humo hacia arriba y fuera de la vivienda. Mientras la temperatura exterior sea distinta a la del interior, esa corriente continúa y expulsa aire que ya pagaste por calentar o enfriar. Eso puede representar entre 1% y 3% de la factura energética.
Cuando no uses la chimenea, asegúrate de cerrar bien el regulador del conducto. Aun así, esos cierres suelen tener fugas. Para sellarlo por completo, puedes usar un tapón de chimenea, que funciona como un globo que se infla entre la cámara de combustión y el regulador.
Costo: menos de $75.
Ahorro estimado: entre $22 y $67 al año.
USA ILUMINACIÓN EFICIENTE
Cambiar bombillas incandescentes por luces LED puede ahorrar a un hogar promedio en Estados Unidos entre 30% y 40% del costo anual de iluminación.
Para la mayoría de los usos, conviene elegir bombillas LED tipo A, con forma tradicional. En lámparas o luminarias con pantalla, busca opciones omnidireccionales, porque algunas LED no distribuyen la luz de manera uniforme.
Costo: las bombillas eficientes cuestan solo unos dólares más que las incandescentes.
Ahorro estimado: $85 al año.

BAJA LA TEMPERATURA DEL CALENTADOR DE AGUA
Reducir el termostato del calentador de agua de 140 a 120 grados puede disminuir su consumo de energía entre 10% y 15%. Aunque 120 grados son suficientes para prevenir el crecimiento bacteriano, si alguien en tu hogar tiene el sistema inmunológico debilitado o una enfermedad respiratoria crónica, es más seguro mantenerlo en 140 grados.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: entre $26 y $44 al año.
AÍSLA CALENTADORES DE AGUA ANTIGUOS
Cubrir el calentador de agua con una manta aislante de fibra de vidrio puede ahorrar cerca de 10% de su consumo energético. No hace falta hacerlo si tu modelo fue fabricado en los últimos 15 años, porque probablemente ya viene con aislamiento de espuma eficiente.
Si no estás seguro de necesitar aislamiento adicional, toca la parte exterior del calentador. Si se siente caliente, una manta aislante puede ayudarte.
Costo: entre $25 y $40.
Ahorro estimado: entre $0 y $28 al año.
CAMBIA LOS FILTROS DEL SISTEMA DE CLIMATIZACIÓN
Un filtro sucio obliga al sistema de calefacción y aire acondicionado a trabajar más de lo necesario, reduce su rendimiento y puede esparcir polvo. Cambiar filtros sucios ahorra menos de 2% de los costos de calefacción y aire acondicionado, pero es una tarea importante de mantenimiento.
Revisa el filtro cada mes hasta saber qué tan rápido se ensucia en distintas épocas del año. Cuando tenga una capa visible de suciedad, cámbialo. Por lo general, esto ocurre entre cuatro y seis veces al año.
Costo: entre $5 y $40 por filtro, o entre $25 y $200 al año si lo cambias cinco veces.
Ahorro estimado: entre $22 y $45 al año.

REPARA LOS DUCTOS
Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, las fugas en los ductos pueden aumentar en 20% o más los costos de calefacción y aire acondicionado de una vivienda.
Revisa si hay huecos o separaciones en ductos expuestos en áticos sin terminar, sótanos o espacios de acceso, y séllalos con cinta de aluminio para sistemas HVAC. También conviene sellar los espacios donde los ductos se conectan con las rejillas.
No te preocupes por limpiar los ductos con regularidad. Aunque algunas empresas lo promocionan, muy pocas viviendas necesitan ese servicio y es poco probable que tenga un impacto en el consumo de energía.
Costo: entre $30 y $50 si lo haces por tu cuenta. Dominion Energy y Pepco ofrecen reembolsos generosos para trabajos de sellado de ductos.
Ahorro estimado: entre $62 y $108 al año.
AÍSLA TUBERÍAS Y DUCTOS MAL UBICADOS
Si tienes un sótano sin calefacción o un espacio de acceso bajo la casa, revisa si por allí pasan ductos del sistema de calefacción o tuberías de agua caliente. Puedes envolver las tuberías con fundas aislantes de espuma y pedir asesoría a contratistas de HVAC sobre la mejor manera de aislar ductos.
No todas las viviendas necesitan este trabajo, pero si los ductos pasan por zonas sin aislamiento, el ahorro puede ser de entre 5% y 15% en calefacción y aire acondicionado.
Costo: menos de $20 en materiales para aislar tuberías; entre $100 y $400 si contratas a alguien para aislar ductos.
Ahorro estimado: entre $38 y $52 al año.
DESCONECTA LO QUE NO USAS
Muchos aparatos consumen electricidad aun cuando no están en uso. En una vivienda común y corriente, televisores, computadoras, cargadores de celulares y otros dispositivos pequeños cuestan $199 al año en electricidad.
Desconecta reproductores de DVD y otros aparatos que casi nunca usas. Revisa también la configuración de otros dispositivos para saber si tienen opciones de bajo consumo en modo de espera.
Otra alternativa es comprar regletas inteligentes, que cortan la corriente a los aparatos conectados cuando no se han usado durante cierto tiempo. También, permiten apagar electrónicos a distancia desde un teléfono o computadora.
Costo: gratis; las regletas inteligentes decentes cuestan menos de $40 cada una.
Ahorro estimado: entre $15 y $40 al año.
APROVECHA MEJOR LAS VENTANAS
Cuando haga mucho calor, cierra cortinas y persianas para reducir el calor del sol. Cuando haga frío, ábrelas para aprovechar el calor natural. Pero si tus ventanas no reciben sol, mantén las cortinas cerradas para bloquear corrientes de aire.
Las persianas térmicas ofrecen el mayor beneficio. Asegúrate de que las cortinas no bloqueen las salidas del sistema de climatización.
Costo: gratis si ya tienes cortinas o persianas; entre $100 y $500 por ventana si instalas persianas profesionales.
Ahorro estimado: entre $17 y $57 al año.
NO SEQUES LA ROPA DE MÁS
Prueba distintos tiempos de secado hasta saber cuánto tarda tu secadora en dejar la ropa lista, para no hacerla funcionar más de lo necesario. Evita cargas muy pequeñas, pero tampoco la llenes demasiado.
Si tu secadora tiene una función de enfriamiento, úsala. Esa opción termina de secar la ropa con el calor residual del tambor y consume muy poca energía. Antes de secar, utiliza el ciclo de centrifugado más alto de la lavadora para retirar la mayor cantidad posible de humedad.
Al reducir los tiempos de secado, podrías ahorrar cerca de 20% del consumo energético de ese electrodoméstico. Otra opción es volver a lo básico: usar tendederos o una cuerda al aire libre.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: entre $26 y $65 al año.
LAVA LA ROPA CON AGUA FRÍA
Según Energy Star, hasta el 90% de la energía que se usa para lavar ropa se destina a calentar el agua. En pruebas de Consumer Reports, el agua fría limpió bien la mayoría de las cargas.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: entre $28 y $42 al año.
DESHAZTE DE REFRIGERADORES Y CONGELADORES EXTRA
Muchas personas tienen refrigeradores o congeladores adicionales para guardar comida de reserva, pero ese espacio extra puede salir caro, sobre todo si el aparato es antiguo.
La mayoría de los refrigeradores vendidos en los últimos 10 años gastan alrededor de $75 al año en electricidad. Los modelos de 30 años pueden costar cerca de $140 al año, y uno de 50 años puede consumir más de $200 anuales.
Costo: gratis. Algunas comunidades y compañías de servicios públicos ofrecen incentivos por reciclarlos o recogerlos sin costo.
Ahorro estimado: $145 al año.
NO DESPERDICIES AGUA
Tratar el agua y bombearla hasta tu casa requiere una cantidad considerable de energía. La Agencia de Protección Ambiental calcula que dejar correr el grifo durante cinco minutos usa tanta energía como mantener encendida una bombilla de 60 vatios durante 14 horas.
Y si además pagaste por calentar esa agua desperdiciada, estás gastando más gas o electricidad de lo necesario.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: $28 al año, además de una factura de agua más baja.
USA EL LAVAPLATOS
Las pruebas de Consumer Reports indican que la mayoría de los lavaplatos modernos limpian bien sin necesidad de enjuagar o restregar los platos antes. Además, usan menos agua que lavar a mano, lo que reduce el consumo de gas o electricidad del calentador de agua.
Solo retira los restos de comida y carga el lavaplatos. Cuando termine el ciclo, evita el secado con calor y abre la puerta. El calor residual ayudará a evaporar el agua sin gastar electricidad adicional.
Costo: gratis.
Ahorro estimado: entre $25 y $35 al año.
APAGA LAS LUCES
Recorrer la casa preguntando quién dejó una luz encendida puede parecer una escena típica de papá regañón, pero también ayuda al ambiente y al bolsillo.
Puedes instalar interruptores con sensores de movimiento, que apagan las luces cuando no hay nadie en la habitación. Los sensores de ocupación suelen ser más cómodos: encienden la luz cuando alguien entra y la apagan al salir.
Costo: gratis, o entre $15 y $40 por cada sensor de ocupación.
Ahorro estimado: entre $20 y $40 al año.
Esta historia fue publicada originalmente en inglés por Consumers’ Checkbook.


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