Evita la deportación: lo que debes saber sobre el “parole humanitario” para regularizar tu situación migratoria
Se trata de un permiso temporal que tiene vigencia por dos años, pero no garantiza la obtención de la residencia permanente en EEUU. ¿Qué debes hacer antes de que se cumpla este plazo?
El “parole humanitario” no es una residencia permanente, sino que tiene una validez temporal de 24 meses. Por este motivo, abogados de inmigración y líderes de la comunidad hispana aconsejan a los acogidos con este permiso que tomen precauciones y busquen la manera de regularizar su estancia legal en el país antes de la fecha de su vencimiento y así poder evitar la deportación.
Los inmigrantes de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití que ingresen a Estados Unidos bajo la protección de este programa migratorio tienen dos años para cambiar su estatus en el país; de lo contrario, serán deportados, según han informado las autoridades migratorias. El programa tiene una vigencia de 24 meses y una vez que se cumple el plazo, el resguardo migratorio caduca, como se explica en el sitio oficial del Departamento de Inmigración y Servicios de Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS
Entre los beneficiados está Juliette Cruz, oriunda de Nicaragua y residente en Houston, y quien en este mes de septiembre cumple su primer año de haber llegado a Estados Unidos bajo el abrigo del “parole humanitario”.

Cruz, quien tiene dos licenciaturas, una en administración de empresas y otra en derecho, es consciente de que este permiso es válido solo por dos años. Sin embargo, considera como un logro cumplir su anhelo de venir a Estados Unidos y hacerlo sin necesidad de exponerse a los peligros de cruzar la frontera de manera ilegal.
“No te vienes exponiendo. Entras legalmente al país“, dijo la migrante nicaragüense.
Agrega que aun cuando el programa es gratis, tiene un costo sentimental que es no poder salir del país para ir a visitar a su familia en Nicaragua, lo que se vuelve más difícil durante las fechas especiales.
“Mi primera Navidad la pasé sola aquí. Hacía solo tres meses que había llegado. Fue duro, pero aun así vale la pena buscar la residencia o extender el período del parole”, expresó.
Ella sabe que el futuro migratorio bajo este programa es incierto. Sin embargo, se siente confiada en que, antes de que expire su permiso en septiembre de 2025, habrá un cambio en las políticas migratorias que la beneficiará.

Es por esa razón que personas como Cruz, que llegaron bajo el amparo de un “parole humanitario”, deben saber y estar al tanto de la fecha de su vencimiento para evitar dicho riesgo, y buscar cambiar o modificar a tiempo su estatus legal en el país, como lo explica el abogado John Hayes, de la firma legal Naimeh Salem & Associates de Houston.
“[El parole humanitario] No es indefinido, sino que, durante esos dos años, el beneficiario tiene que tomar acción por la razón en la cual usted entró con ese parole”, comentó Hayes.
Si bien los migrantes con parole humanitario pueden obtener un número de seguro social y un permiso de trabajo en Estados Unidos, el legista advierte que, “de ninguna manera el parole otorga la residencia permanente, sino que se trata de una vía para ingresar de manera legal a Estados Unidos. Y luego será menos complicado cambiar el estatus migratorio, ya sea por petición de un empleador o por matrimonio con ciudadano o ciudadana estadounidense”.
Hayes aclara que hay varios tipos de “parole”, que van desde permisos humanitarios hasta reunificación familiar, o para casos que involucran circunstancias de extrema urgencia, como también lo explica la División de Operaciones y Permisos del Departamento de Inmigración y Servicios de Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS).
“Los nacionales de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela tienen hasta dos años, contando la fecha de su expedición, para poder cambiar su estatus de parole a otro estatus que les permita permanecer en Estados Unidos de manera legal”, remarcó.
“Un ejemplo es un nacional de Cuba que entra con un parole de dos años, y debe esperar un año y un día para poder cambiar su estatus a residente permanente”, recalcó Hayes.
Subrayó que, los cubanos, en este caso, tienen oportunidad de solicitar la residencia permanente a través de la Ley de Ajuste Cubano, si cumplen con los requisitos que solicita USCIS.
TOMAR ACCIÓN PARA EVITAR LA DEPORTACIÓN
Hayes considera importante que los amparados con el parole humanitario busquen opciones y revisen vías legales para extender su estancia legal en el país.
Es aconsejable, dijo, obtener una solicitud de asilo afirmativo antes de que termine ese ajuste para continuar con el proceso de asilo o por medio de otro beneficio migratorio.
“A través de una petición familiar, una vez que una pareja contraiga matrimonio, el cónyuge no ciudadano puede solicitar la residencia“, dijo Hayes.
Se trata de una alternativa que puede ayudar a la permanencia legal de los migrantes, sin dejar de lado la opción de cambiar el estatus migratorio por permisos de trabajo para no inmigrantes, cuya solicitud debe hacerse ante USCIS mediante el formulario I-129.
CAMBIO DE ESTATUS: PROCESOS LARGOS Y COSTOSOS
Al respecto, César Espinosa, director de FIEL Houston, una organización comunitaria, considera de suma importancia que los amparados de este programa sepan que se trata de un permiso temporal y que cambiar de estatus podría costar miles de dólares.

“Muchos de estos migrantes optan por pedir asilo político, lo cual es un proceso largo, incierto y costoso, especialmente para migrantes de países latinoamericanos. La probabilidad de aceptación de peticiones para latinoamericanos es muy baja“, aclaró Espinosa.
Lo mismo con permisos de trabajo para cambiar de estatus. Aquí, los migrantes deben de tener una certificación, habilidad especial, o profesión para poder solicitar una visa de trabajo, como se indica en el sitio oficial del Gobierno de Estados Unidos.
Como es el caso de la señora Cruz, quien tiene dos licenciaturas y es un punto a su favor, en caso de que alguna empresa estadounidense patrocine su petición migratoria.
CUIDADO CON LAS ESTAFAS
Asimismo, Espinosa recordó a los migrantes que deben tener cuidado con estafas y con promesas que les hacen los traficantes de humanos conocidos popularmente como “coyotes”, ya que “les prometen cosas que no son ciertas“.
Las declaraciones de Espinosa coinciden con la recomendación de USCIS en relación a estafas.
Además de tomar en consideración la vigencia de estos permisos temporales migratorios, el USCIS alerta a los interesados sobre los riesgos de estafas.
No hay que pagar para obtener el parole humanitario, y no hay que pagar a personas de apoyo o personas que los van a ayudar económicamente para que modifiquen su estatus migratorio.
“El acceso a los procesos es gratuito. Ni la persona que auspicia de patrocinador y que reside en Estados Unidos ni el beneficiario están obligados a pagar una tarifa al gobierno para presentar el Formulario I-134A, ni para ser considerado para autorización de viaje o permiso de permanencia temporal. Tenga cuidado con cualquier estafa o posible explotación por parte de cualquier persona que solicite dinero asociado con la participación en este proceso”, advierte USCIS.


