Gulfton Home Community: El enlace de programas sociales y la comunidad hispana de un vecindario de Houston
Se trata de una organización sin fines de lucro dedicada a proveer y difundir asistencia en salud pública, nutrición, educación y de integración social para familias hispanas de bajos recursos económicos.

Gulfton Home Community es un hogar comunitario en el barrio de Gulfton, en el suroeste de Houston, Texas. Aquí, los voluntarios dedican tiempo para ayudar a otros a encontrar recursos disponibles para mejorar su calidad de vida brindando información sobre salud, educación, información legal, apoyo a adultos mayores, distribución de comida y clases de pintura y actividades para todos, incluyendo adolescentes y niños.
“Lo más importante es la confianza que la gente tiene en esta organización“, cuenta el doctor Osvaldo López, quien está a cargo del tema de salud pública y prevención de enfermedades.
Se trata de un lugar que, además, promueve la unión familiar. “La familia es el núcleo que mantiene la unidad por su esfuerzo, su lucha, y eso se refleja en las obras”, agregó el médico.
Gulfton, aclara el galeno, es una agencia fundada en 2021, y en donde la Iglesia Episcopal de San Mateo es clave.
El centro está ubicado dentro de la parroquia, la cual hace más de 40 años sirve a este vecindario, poblado en su mayoría por familias de bajos recursos económicos o en situaciones vulnerables.

El centro nació gracias a la visión y solidaridad del Pastor Janssen Gutierrez, quien es el Rector de San Mateo y presidente del centro comunitario, contó el doctor López.
Datos del Censo 2000 indican que en Gulfton viven más de 46,369 personas de las cuales el 74 % es de ascendencia hispana. El 59 % de ellos nació en el extranjero y poseen un conocimiento limitado del idioma inglés, dice el doctor López.
Son familias que viven con un ingreso por debajo del nivel de pobreza. La mayoría tiene un salario anual de menos de $25,000. Por eso la labor de Gulfton es crucial.
“Cubrimos a una comunidad muy vulnerable en todos los aspectos”, dice el médico.
Sin embargo y aún cuando los jefes de familia, sea padre o madre, tienen trabajos pesados o en el área de servicio, son personas que buscan la superación y por eso se dan el tiempo para participar en los programas que el centro ofrece por las tardes después de los horarios laborales.

UN LUGAR DE CONVIVENCIA Y APRENDIZAJE
Prueba de ello es Cristina Aparicio, quien se integró a la organización para aprender cómo cuidarse y prevenir la diabetes, un mal que ha afectado a integrantes de su familia
Aparicio, una migrante originaria de El Salvador y quien hace más de 18 años trabaja como niñera con la misma familia, dice estar agradecida con la organización por lo que aprende en las clases de prevención de la diabetes y otros programas, y porque le permite convivir con su nieta de 11 años, quien participa en las actividades infantiles del centro comunitario.
En Gulfton Community Center, su nieta Valentina, al igual que otros niños, cuentan con espacios educativos y didácticos que promueven la convivencia con otros niños, lo cual los mantiene alejados de los dispositivos tecnológicos, asegura la señora Aparicio.

“Ella [Valentina] colabora y participa en lo que puede. Tiene espíritu de servicio“, dice la orgullosa abuela.
SOLIDARIDAD PARA CRECER COMO COMUNIDAD
Para Cristina Aparicio, el centro Gulfton es la mano amiga que recibe a los migrantes y a toda persona que desee participar en sus programas enfocados en el bien común.
“Es que no hay mejor cosa que ayudarnos entre hispanos, participar para alzar la voz en cada una de las necesidades que tenemos”, afirma la señora Aparicio.
Y es que además de los programas de salud preventiva y diagnóstico de enfermedades físicas y de salud mental, en Gulfton se realizan eventos culturales y educativos, como fue el Recycling Fashion Contest, un evento donde los participantes crearon prendas usando material reciclado.
MUJERES DE LUCHA
En Gulfton se reúnen por la tarde y después de sus horas de trabajo. Así fue como nació el grupo de teatro “Mujeres de Lucha”. Su primera obra se llamó “Nuestras Historias”, donde contaron sus vivencias personales y donde convocaron a otras mujeres a exponer sus vicisitudes y crisis individuales.
El tema, dijo el doctor López, motivó a otras a platicar sobre sus casos relacionados con abusos.
Añadió que por esa razón tienen buena relación con abogados y con la policía, lo que le permite atender y dirigir programas sobre asesoría legal y prevención de crimen.
Tanto en salud como en otros temas, hay voluntad de apoyo. “La gente puede venir a contarnos sus problemas y, si no los podemos resolver, hablamos con distintas organizaciones a donde podemos derivarlos“, dijo el doctor López.

“LA SALUD DE LA COMUNIDAD”
El doctor López también dedica tiempo para llevar a cabo “La Salud de la Comunidad”, un programa en radio y redes sociales que es una extensión de su trabajo de voluntariado con Gulfton Home Community.
El programa comenzó hace un año y medio, y se tocan todo tipo de temas relacionados con la salud y la educación en la comunidad.
Gulfton abre sus puertas después de las 6 p. m., pero el plan es ampliar el horario de atención y abrir de lunes a viernes en horario de oficina, con el objetivo de llegar a más familias, dijo el doctor López.
Gulfton Home Community está ubicado en el domicilio 6635 Alder Drive, en la ciudad de Houston, Texas (77081), en terrenos de la iglesia Episcopal de San Mateo. El teléfono es el (832) 377-1011. Toda la información está disponible en el sitio oficial de la organización.

