Legislador de Houston vincula la crisis escolar con la justicia juvenil en Texas
En una entrevista con Houston Community Media, el representante Gene Wu dijo que la falta de apoyo escolar y de salud mental está agravando los problemas de disciplina y justicia juvenil.
El futuro de los niños y adolescentes en Texas no puede separarse de lo que ocurre en las escuelas, los tribunales juveniles y los hogares con menos recursos, señaló el representante estatal Gene Wu durante una primera entrevista con la organización Houston Community Media dentro de su serie “¿Quién se preocupa por la juventud?”.
Wu, representante del Distrito 137 de la Cámara de Representantes de Texas y vicepresidente del Comité de Jurisprudencia Penal, planteó que los problemas de disciplina escolar, rezago académico y justicia juvenil forman parte de un mismo sistema que, a su juicio, no cuenta con suficientes apoyos para atender a jóvenes con necesidades educativas, familiares o de salud mental.
El legislador demócrata de Houston llegó a la conversación con una trayectoria ligada a estos temas: antes de ocupar su cargo, trabajó como fiscal en la oficina del fiscal de distrito del Condado Harris y luego como abogado privado.
Su participación también ocurre después de la disputa legal por la ruptura de quórum que lideró en 2025. En mayo de 2026, la Corte Suprema de Texas rechazó el intento del gobernador Greg Abbott de removerlo de su cargo, al concluir que la Legislatura tenía mecanismos internos para atender ese tipo de conflicto sin intervención judicial.

ESCUELAS CON MENOS MARGEN
Durante la entrevista, Wu dijo que el problema central es la falta de recursos en la educación pública. Según el legislador, en la sesión de 2025 se habló de un faltante de $16,000 millones en el presupuesto educativo estatal, pero solo se cubrió cerca de la mitad.
El estado aprobó en 2025 la Ley HB 2, un paquete de unos 8,500 millones de dólares para escuelas públicas, con fondos para salarios, gastos operativos, educación especial, preparación docente, educación temprana y seguridad escolar. La Agencia de Educación de Texas describió la medida como una ley integral de financiamiento escolar.
Para Wu, ese dinero no resuelve el problema de fondo. El legislador señaló que distritos del área de Houston han enfrentado cierres o consolidaciones de planteles, clases más grandes y personal sobrecargado.
En el caso de Houston ISD, el distrito informó en febrero de 2026 que cerraría planteles al final del año escolar 2025-26 por baja matrícula, edificios envejecidos y sostenibilidad financiera. HISD indicó que se inscribirían a estudiantes de varias escuelas en nuevos planteles.
Wu también cuestionó el tamaño de las clases escolares. Dijo que en algunos salones se observan 33, 34 o 35 estudiantes, pese a que la ley estatal fija límites para los primeros grados. La Agencia de Educación de Texas señala que los distritos deben pedir una excepción cuando una clase de prekindergarten a cuarto grado supera el límite de 22 estudiantes.

DISCIPLINA Y POLICÍA EN LAS ESCUELAS
Uno de los puntos más importantes de la entrevista fue la relación entre disciplina escolar y justicia juvenil. Wu dijo que conductas que antes se resolvían en la oficina del director ahora pueden terminar con arrestos o intervención policial.
El representante sostuvo que aumentar la presencia policial o armar a maestros no atiende la raíz del problema si no se acompañan esas medidas con consejeros, terapeutas, servicios sociales y apoyo familiar.
“Lo que más nos debe interesar no es si castigamos a ese niño, sino cómo evitamos que vuelva al sistema”, dijo Wu al explicar su enfoque sobre justicia juvenil.
El legislador advirtió que el trato más duro suele caer sobre estudiantes de comunidades inmigrantes, minoritarias y de bajos ingresos. Según Wu, esa combinación de aulas sobrecargadas, familias bajo presión y falta de apoyo en salud mental puede aumentar los conflictos dentro de las escuelas.

JUSTICIA JUVENIL BAJO REVISIÓN
Wu vinculó sus propuestas con la necesidad de reforzar la rehabilitación en el sistema juvenil. Entre sus prioridades mencionó elevar de 17 a 18 años la edad de responsabilidad penal para evitar que jóvenes de 17 años entren de forma automática al sistema de adultos.
Texas es uno de los estados que todavía trata a jóvenes de 17 años como adultos en el sistema penal, según Texas Center for Justice and Equity, una organización que ha impulsado reformas para elevar esa edad a 18.
La discusión ocurre en medio de cuestionamientos más amplios al Departamento de Justicia Juvenil de Texas (TJJD). En 2024, el Departamento de Justicia de Estados Unidos concluyó, tras una investigación en cinco instalaciones seguras del TJJD, que había causa razonable para creer que el sistema violaba derechos constitucionales y leyes federales de protección a menores con discapacidades.
El informe federal señaló exposición a fuerza física y química excesiva, aislamiento prolongado, abuso sexual, atención deficiente de salud mental y fallas en educación especial dentro de instalaciones juveniles seguras.
Wu dijo que esos hallazgos muestran por qué la política pública debe concentrarse en prevención, tratamiento y supervisión, no solo en sanciones.

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