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The Brutalist (2024): ¿Ganará el Óscar a mejor película? Entérate por qué es una de las favoritas

La película protagonizada por Adrien Brody ha logrado diez nominaciones a los premios de la academia. La historia de un inmigrante judío en los EE. UU. aún permite al espectador sacar algunas conclusiones sobre la situación actual.

Imagen de la película The Brutalist
The Brutalist (2024) de Brady Corbet es un largometraje que todavía nos interpela sobre cómo un inmigrante debe, y aún sigue, trabajar más del doble para hacerse valer por los demás. (Foto: Cortesía de A24)

Un filme de casi cuatro horas es una experiencia casi anacrónica. Las películas, hoy en día, promueven el consumo rápido y voraz, tal como si accedieras al menú de un restaurante de comida rápida. 

En The Brutalist (2024), película dirigida por Brady Corbet y protagonizada por Adrien Brody, hasta se nos permite un intermedio de quince minutos. La estructura de la película contiene un prólogo y un epílogo, como si fuera esta una novela o una ópera.

La historia del largometraje es más simple de lo que uno podría imaginar: luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, un arquitecto húngaro arriba a los Estados Unidos para buscar un mejor futuro: el sueño americano. 

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Conforme avanzan los minutos, somos testigos de cómo este hombre, László Tóth, debe sufrir todas las experiencias que cualquier migrante puede esperar en los EE. UU.

UN INMIGRANTE MÁS

La historia de László Tóth está cargado con todos los chiclé posibles: es aceptado por un pariente ya acomodado en el país, pero luego es expulsado del mismo, lo estafan, tiene que apelar a la caridad, es absorbido por el alcohol hasta que, gracias a un trabajo previo no reconocido, un millonario le ofrece el trabajo de su vida: construir un potente edificio en honor a su madre. 

Tóth acepta y empieza la larga disputa por hacerse valer por su trabajo sin ser menospreciado por ser diferente: un judío húngaro en pleno corazón de Pensilvania. Característica que, a lo largo de la película, todos los personajes siempre se lo estarán recordando.

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La película protagonizada por Adrian Brody ha logrado diez nominaciones a los premios de la academia. (Foto: Cortesía de A24)

LA DUALIDAD CON EL MECENAS

La película pone mucho énfasis en la relación entre el empleado inmigrante, László Tóth, y el mecenas norteamericano, Harrison Lee Van Buren. Al inicio, la admiración, el respeto intelectual y el reconocimiento laboral de Harrison hacia László es lo que le permite a este último progresar en el ambicioso proyecto del centro comunitario.

No obstante, esa relación de amistad se resquebraja con el tiempo. László es imprudente y vehemente con su trabajo, mientras los demás lo desprecian a sus espaldas. Harrison lo defiende cuando puede, pero pierde los papeles cuando ocurre un accidente que pone en pausa el proyecto por varios años.

En ese trayecto, László Tóth vuelve a reencontrarse con su familia: su esposa y su sobrina. Sin embargo, ambas han sufrido los embates de la guerra, ya que una está postrada en una silla de ruedas y a la otra se le dificulta el habla.

Cuando László y Harrison se reencuentran, años después, en Italia, para escoger el márbol que usarán en el proyecto, somos testigos de cómo ese desprecio por el inmigrante se plasma en realidad. 

En el fondo, Harrison nunca aceptó ni aceptará como igual a este arquitecto húngaro. La diferencia de dinero y de “abolengo” no es la causa principal, sino la inminente diferenciación jerárquica entre uno y otro. Harrison le da un mensaje a László que se puede simplificar en la siguiente frase: nunca serás uno de nosotros.

TRAGEDIA DEL HOMBRE

La película no solo retrata las peripecias de László Tóth desde su llegada a los EE. UU., la oportunidad de trabajo y su reencuentro con su familia. En consonancia con ello, la historia de Tóth es también una oda a la dedicación por la pasión, la historia de una masculinidad que solo es apreciada por el trabajo. 

Lo único que desea László es que su trabajo como arquitecto no sea despreciado, sino que su idea original quede como una figura arquitectónica plasmada en el centro comunitario que construye en Pensilvania. 

En ese sentido, László lucha con los demás y consigo mismo para que su trabajo no se desvirtúe mientras que también debe hacerle frente al desprecio por su condición de inmigrante judío que posee un inglés básico.

Finalmente, la película The Brutalist (2024) de Brady Corbet es un largometraje que nos interpela sobre cómo un inmigrante debe, y sigue vigente hasta el día de hoy, trabajar más del doble para hacerse valer por los demás. En los EE. UU. de la actualidad, donde los inmigrantes son vistos cada día más como parias que deben ser expulsados del país, The Brutalist retrata fielmente que el problema aún no se ha solucionado y que la discriminación y las relaciones de poder aún merman en las capacidades de los demás para realizar su trabajo como es debido.

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Autor(a)

Licenciado en Literatura Hispánica de la Pontificia Universidad Católica de Lima, Perú (PUCP) y a punto de culminar su maestría en Literatura Hispanoamericana, se desempeña como redactor y corrector de estilo en editoriales de Perú y de EE. UU., y como asistente de docencia de literatura, lenguaje y redacción en varias universidades.