¡Que siempre sí podrá votar Don Feliciano el 2 de junio desde el extranjero!
Este año, los mexicanos que residen en el extranjero podrán ejercer su derecho al voto y participar de las elecciones del 2 de junio.

Hace unas semanas les conté la historia de Don Feliciano, uno de los 40 mil mexicanos que radican en el extranjero que recibieron un correo del Instituto Nacional Electoral (INE) en el que les informaban que no podrían votar en las elecciones del 2 de junio. Cuando recibió esa notificación, Don Feliciano se molestó mucho, ya que esta sería la primera vez que votaría en su vida. No obstante, ante el reclamo tan airado de estos 40 mil mexicanos que viven, sobre todo en Estados Unidos como Don Feliciano, el INE estableció un mecanismo para que nuestros connacionales pudieran solventar las inconsistencias detectadas y tuvieran, después de todo, la oportunidad de votar.
Afortunadamente, Don Feliciano fue uno de ellos. “Quiero votar para ayudar a corregir el rumbo de México y para que mis hijos tengan mejores oportunidades y no dejen su casa, como yo lo hice hace muchos años”, me dijo Don Feliciano en un mensaje de WhatsApp mientras yo salía de una entrevista con el periodista Jorge Ramos en la que, precisamente, hablé de la importancia del voto en el extranjero. Así sean 40 mil o 200 mil los votos de mexicanos que radican en el extranjero, lo importante es que cada uno de ellos sea tomado en cuenta en la reconstrucción de nuestro país (para nadie es un secreto que la mayoría de los mexicanos que han abandonado su tierra es porque no están contentos con lo que ocurre en la transformación que les prometieron). Pero, ¿por qué es tan importante el voto de los mexicanos en el extranjero como Don Feliciano? Porque su derecho a votar es el resultado de una lucha que inició muchos años atrás y que hoy puede ser definitorio para la vida política de nuestra nación.
Recuerdo cuando el entonces presidente Vicente Fox Quesada me encomendó dirigir la Oficina Presidencial de Relaciones con Mexicanos en el Exterior, y empujamos en el Congreso de la Unión para impulsar el voto en el extranjero (el cual se logró a partir de las elecciones federales del 2006, en las que, por cierto, Felipe Calderón ganó por poco más de 200 mil votos, la cantidad de sufragios que el INE calcula llegarán en este 2024 del extranjero). Ya les he comentado en artículos anteriores que nuestros connacionales, además de ser parte fundamental del “poder latino” que mueve a la economía de Estados Unidos, su trascendencia puede capitalizarse de manera estratégica por el bien de México.
Hoy, estos 40 millones de mexicanos que conforman el bien llamado “Estado 33”, deben ser integrados a una nueva visión de país y de políticas públicas. En este sentido, las candidatas a la presidencia Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez Ruiz, así como el candidato a la presidencia Jorge Álvarez Máynez, les deben a los migrantes un lugar de honor en sus respectivos planes de gobierno. De no hacerlo, perderían este gran capital que representan nuestros connacionales para construir la gran nación transnacional, la cual, coinciden especialistas, ayudaría a generar las condiciones para que todos los mexicanos ejerzan sus derechos y, a la vez, disfruten de los mayores niveles de seguridad, bienestar y desarrollo sin importar dónde se encuentren.
De entrada, es de aplaudir que Xóchitl haya firmado un documento en Michoacán en el que se compromete a una inclusión de todos los mexicanos, sin importar su lugar de residencia, para concretar la gran nacional transnacional. Por lo pronto, Don Feliciano vuelve a leer la resolución que le llegó del INE en la que le dicen, en otras palabras, que siempre sí podrá votar. Se le nota contento, sobre todo porque tuvo una videollamada con sus hijos para darles la buena noticia. “Este año estaremos mejor, lo sé…”, les dijo con mucho entusiasmo. Ahora, Don Feliciano no sólo podrá votar por primera vez, también será parte de la elección más importante de los últimos tiempos, en la que se definirá el nuevo rumbo de México.
Falta poco más de quince días para que los mexicanos en el extranjero se hagan sentir tan fuerte que los escuchemos en las urnas el próximo 2 de junio y juntos cantemos, ¿por qué no? ¡México, lindo y querido!

