Laura Murillo: 17 años construyendo la fuerza empresarial latina de Houston
Desde hace casi dos décadas, una mujer orquesta los esfuerzos empresariales y políticos de la comunidad latina desde una trinchera estratégica: la Cámara de Comercio Hispana de Houston.

Trabajo duro, educación y rodearse de las personas correctas: esa es, según Laura Murillo, la clave del éxito. La Presidenta y Directora Ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de Houston (HHCC) ha sido galardonada en más de 30 ocasiones.
Las hileras de trofeos y reconocimientos dispuestos en su oficina dan fe de ello: entre 2010 y 2020 recibió en tres ocasiones el premio a Mercadólogo del Año por la American Marketing Association; en 2018 y 2019 fue reconocida con dos premios a la Diversidad en los Negocios por el Houston Business Journal; y en 2022, ese mismo medio la nombró Campeona Destacada de la Diversidad. También forma parte de los directorios de empresas con activos que superan los 37 mil millones de dólares, como Property Bancshares.
Hoy es el rostro habitual en portadas de medios como Modern Luxury Houston, Houston Chronicle, Houston Style Magazine y Houston Business Journal. Pero hace 17 años, cuando asumió la presidencia de la Cámara, el panorama era muy distinto: la organización estaba a punto de cerrar. Para entonces, Murillo se hizo una promesa: cambiar la percepción de la comunidad latina en Estados Unidos.
En el camino, ha tenido que enfrentar olas sucesivas de estigmatización, pero pocas tan intensas como las vividas en lo que va del segundo mandato de Donald Trump, cuando —solo en Houston— ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos), se jacta de poder arrestar y deportar a más de 500 inmigrantes en una semana, como parte de una agenda abiertamente comprometida con “purificar” la fuerza laboral del país hasta hacerla “100 % estadounidense”.
Sostener su promesa en un país actualmente convulsionado por la retórica antiinmigrante es tan desafiante como intentar caminar en línea recta dentro de un tornado. Mientras el discurso oficial criminaliza a los migrantes —reducidos a cifras, a amenazas, a invasores—, desde la sociedad civil existen iniciativas que luchan por su dignificación y reconocimiento.
“Estamos aquí para apoyar a los empresarios y para cambiar la percepción de los latinos en este país (…). Hemos luchado para llegar a nuestros niveles profesionales como líderes y tenemos el potencial para seguir siéndolo”, dice Murillo con convicción.
Con más de 4,200 empresas afiliadas, 2.1 millones de dólares en ingresos anuales y un poder de compra que supera los 54 mil millones, la HHCC no necesita presentación. Y no es casualidad. Houston es una de las áreas metropolitanas más grandes del país en términos de Producto Interno Bruto (PIB) y en 2023 su PIB alcanzó los 697 mil millones de dólares, según el Buró de Análisis Económico del Departamento de Comercio de EE. UU.
En ese contexto, los latinos juegan un papel clave: aunque representan el 38.5 % de la población del área metropolitana, fueron responsables del 68 % del crecimiento económico entre 2018 y 2021, de acuerdo con el estudio Metro Latino GDP. Solo en 2021, aportaron 139.5 mil millones de dólares, lo que equivale al 25 % de la economía regional. Houston, además, tiene una de las concentraciones más altas de negocios propiedad de latinos en el país, con más de 11,300 empresas según la Iniciativa de Emprendimiento Latino de la Universidad de Stanford.
“Queremos ayudar a nuestros políticos a entender la influencia de esta comunidad latina, que entiendan lo que hemos hecho para contribuir a la economía de este país. Por años hemos contribuido con más de 50 billones de dólares, somos una gran parte del grupo que ha construido esta gran ciudad (Houston), y sabemos que como latinos nos tienen que dar nuestro lugar”, sentencia.
Murillo ha insistido en que el aporte hispano no solo se vea reflejado en cifras, sino también en políticas, decisiones y narrativas. Desde su rol, ha trabajado para que los empresarios latinos ocupen el lugar que les corresponde en las conversaciones clave sobre el desarrollo de la ciudad y para ello, la estrategia es tejer una red de influencia que une lo económico con lo social, y lo local con lo global.
Ha acompañado a alcaldes de Houston en misiones comerciales y ha sido miembro de consejos en instituciones clave como el MD Anderson Cancer Center, el Puerto de Houston, el Comité para el Mundial FIFA 2026 y otros espacios en los que puso en la agenda y representó la perspectiva hispana, la equidad y el desarrollo económico.
HUMILDAD DESDE SUS INICIOS
Nació y creció en Magnolia, uno de los barrios más humildes de la ciudad. Su mayor orgullo es ser hija de inmigrantes. Fregar los trastes, barrer, manejar la caja, limpiar las mesas, ayudar a sus padres en el restaurante familiar: ese fue el primer empleo que tuvo a los 10 años. En aquella cocina se plantó la semilla de lo que más tarde sería su deseo profundo de impulsar la influencia latinoamericana en el crecimiento económico de Houston.
Y comenzó por entender la necesidad de los trabajadores inmigrantes. ¿Y cómo no hacerlo, si veía el esfuerzo de sus padres todos los días? Después de cruzar el Río Grande y atravesar la frontera sur, llegaron con el único deseo de darle un futuro mejor a sus hijos.
Murillo consolidó su liderazgo como periodista, ejecutiva y empresaria. Trabajó 15 años en el Centro de Estudios Mexicoamericanos y como responsable de desarrollo institucional en la Facultad de Educación y en la Facultad de Negocios Bauer de la Universidad de Houston y siete años como Director Ejecutivo Senior de la Fundación Memorial Hermann, del Memorial Hermann Health System — uno de los sistemas hospitalarios más grandes y reconocidos en Houston y Texas —. Se graduó con tres becas en la misma universidad y sacó tres títulos universitarios: una licenciatura en periodismo, una maestría en educación superior y un doctorado en educación (Ed.D.).
Ha declarado públicamente que de su padre heredó la esencia del trabajo duro, y de su madre, el deseo de ayudar a los demás. De ese deseo nació el Emerging Leaders Institute, un programa de desarrollo profesional diseñado para identificar, capacitar y empoderar a jóvenes profesionales latinos con menos de 10 años de experiencia laboral. Fue impulsado por la Greater Houston Hispanic Chamber of Commerce Foundation (GHHCC Foundation), que es la fundación de la cámara que Murillo creó en 2012 y al día de hoy suma más de 300 egresados.
“Una meta no es un solo paso, sino muchos, y el primero es el más difícil”, señala Murillo, como quien sabe de qué habla. Crió a dos hijas como madre soltera, terminó un doctorado mientras estaba embarazada, cuidaba a su hija de dos años y a su madre convaleciente tras un infarto.
Hoy, después de haber alcanzado la cúspide del liderazgo empresarial y comunitario, sigue sumando responsabilidades: es la primera habitante de Houston en integrar el Consejo Asesor Comunitario de la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal en Washington D.C., con voz en decisiones de política pública a nivel nacional. También formó parte del Consejo Empresarial del Banco de la Reserva Federal de Dallas. Insiste en que todo empieza con lo básico: tomar una clase de inglés, rodearse de quienes dicen que sí se puede, y no rendirse.
Su historia no solo representa un logro personal, sino también el testimonio vivo del potencial de la comunidad hispana cuando tiene acceso a oportunidades. En tiempos donde el discurso oficial criminaliza a los migrantes, su liderazgo visibiliza una verdad indeleble: los hispanos no solo forman parte de este país, sino que han sido —por generaciones— uno de los pilares invisibles que sostienen la economía estadounidense.
Hoy, miles de empresas, decenas de miles de empleos y millones de dólares después, Laura Murillo no solo preside una cámara de comercio: representa la voz de una comunidad que ya no está al margen, sino en el centro del pulso económico de Estados Unidos.
Y en 2026, cuando Houston sea una de las ciudades sede del Mundial de la FIFA, parte del legado invisible de ese evento —el que quizás no saldrá en las transmisiones oficiales— tendrá también la firma de quienes, como Laura Murillo, trabajaron para que esta ciudad se abriera al mundo sin dejar fuera a quienes la construyeron desde dentro.







