Clínica de Inmigración de Houston, una de las vías más importantes para inmigrantes que buscan asesoría jurídica
Los estudiantes que participan en esta clínica se encargan de diversos casos, ya sea de asilo, asistir a víctimas de algún crimen o de coordinar audiencias ante la Corte de Apelaciones de Inmigración o la Corte Federal.
Lorena Gaona, natural de México, busca convalidar sus estudios de derecho en Estados Unidos para convertirse en abogada de inmigración.
“Mi idea es apoyar a los latinos porque hay demasiadas trabas en sus procesos migratorios que en muchos casos se encuentran detenidos”, declaró Gaona en entrevista con La Esquina TX.
Para ejercer como abogada en este país, debe primero obtener su maestría en un centro superior y aprobar el complicado y riguroso examen del Colegio de Abogados de Texas.

Por eso Gaona, que ejercía como abogada en materia migratoria en México, forma parte de un grupo de estudiantes que realizan sus prácticas en la Clínica de Inmigración de la Facultad de Derecho de la Universidad de Houston (UH), que se ha consolidado como una de las vías más populares para la comunidad inmigrante de bajos recursos económicos que busca asesoría jurídica en el sureste de Texas.
“Por cuestiones personales, voy a quedarme a vivir acá en Texas”, sostiene Gaona, que actualmente tiene un caso migratorio pendiente para obtener su residencia permanente en EE.UU.
Junto a un grupo de alumnos, se capacita en el que muchos denominan el centro de prácticas más importante de la región para aquellos estudiantes de Derecho que desean especializarse en el área de Inmigración.

Según Lucas Aisemberg, de Argentina, uno de los abogados supervisores de la Clínica de Inmigración, los estudiantes cuentan con autonomía al momento de crear una estrategia legal para conseguir, en grupo, los resultados óptimos.
“Nos reunimos con los clientes una vez cada dos o tres veces por semana y vamos viendo, con los estudiantes y bajo nuestra supervisión, qué tipos de pasos necesitamos para cierto caso”, relató Aisemberg.
Los estudiantes que participan en esta clínica, acreditada por el Colegio de Abogados de Texas, se encargan de casos diversos, ya sea de asilo, asilo político, familiar, asistir a las víctimas de algún crimen, audiencias ante la Corte de Apelaciones de Inmigración o la Corte Federal.

La gran mayoría de los clientes, de acuerdo a Aisenberg, provienen de El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Colombia, Venezuela y Haití.
“Pero también de Ucrania y muchos clientes potenciales de Cuba que buscan obtener algún tipo de asistencia legal”, sostuvo.
Aunque los casos que la Clínica de Inmigración acepta se basa en la elegibilidad económica del individuo, lo más importante es la gravedad legal del caso, desde simples y formales peticiones a familiares, hasta asilo político y violencia doméstica.
Pero más allá de defender los casos y mitigar dudas legales, la clínica también se ha comprometido a brindar orientación a las familias en los barrios marginales a través de talleres impartidos en varios eventos fuera de la sede de la Universidad de Houston.
La Clínica participa en ferias educativas comunitarias sobre el alivio migratorio bajo el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
De acuerdo a cifras de la Oficina del Censo, en Houston el 44,5 por ciento de la población (2,302,878) es de origen hispano. La misma fuente señala que en todo el estado de Texas, el 40.2% es de origen hispano (30,029,572).




