La confusión que generan los honorarios por contingencia en demandas por accidentes
El caso de una madre hispana de Texas ilustra las dudas de los consumidores sobre cómo se dividen los acuerdos, los honorarios de los abogados y las facturas médicas en los casos de lesiones personales.

En medio del calor húmedo de principios de septiembre en Cleveland, al norte de Houston, Texas, bajo la sombra de un toldo rojo que protege apenas del sol, Leila Suyapa Medrano Diaz acomoda una silla de madera desgastada en las afueras donde vive: en una casa rodante vieja sin aire acondicionado que ha sido ubicada en la parte trasera de un terreno rural.
Allí, rodeada de arbustos, ropa tendida y utensilios improvisados, intenta explicar lo que le ocurrió después de un accidente que cambió su vida.
“Quedé mal, solo Dios sabe”, dice.
El 15 de julio de 2024, Medrano manejaba por la autopista con su hija (13) cuando, según cuenta, una camioneta de gran tamaño las embistió por detrás a gran velocidad. El carro “quedó destruido” y ambas terminaron en el hospital. Los reportes médicos que ella conserva registran que sufrió múltiples dolores: en cuello, espalda, cadera, piernas y cabeza.
El accidente quedó asentado en un reporte del Departamento de Policía de Houston. Según el documento, el choque ocurrió en la carretera 59 sur y especifica que el vehículo de Medrano resultó con daños severos.
Aunque el documento entregado es un formato breve de intercambio de información (no el reporte narrativo completo de los oficiales), confirma oficialmente que el accidente ocurrió, que la responsabilidad recae en la otra conductora y que las autoridades documentaron el siniestro.
Según Medrano, se comunicó con un abogado tras el accidente cuando firmó los primeros papeles, convencida de que la firma legal se encargaría de todo.
“Me dijeron que me iban a ayudar, que iba a recibir un buen dinero por lo que me había pasado”, recuerda.

COMPENSACIÓN POR LESIONES
Los documentos revisados por La Esquina TX muestran que el despacho NMW Law Firm logró un acuerdo de $30,000 por el caso de Medrano otorgado por la aseguradora. El cálculo incluyó honorarios del 26.67 % por gastos legales.
Tras negociaciones con hospitales y clínicas, según los documentos, la cifra neta que le correspondería a la clienta quedaba en $8,694.71. La hija de Medrano recibió “$6,000, pero después de los honorarios de los abogados y los gastos médicos, el acuerdo neto es $2,306.50”.
Pero Medrano no los aceptó. Asegura que aún no ha decidido firmar y liberar el cheque porque considera “injusto recibir tan poco”.
“¿Cómo va a ser que, a mí, que quedé así, solo me den ocho mil? Eso no es justo”, dice con la voz quebrada. Ella insiste en que el abogado debía entregarle todo el dinero, no una fracción.
La Esquina TX se comunicó en dos oportunidades con el bufete de abogados NMW Law Firm sin suerte.

QUÉ DICE LA LEY
Al no obtener respuesta directa de los abogados que representaron a Medrano, consultamos con una experta en leyes. La abogada Silvia Mintz, con sede en Houston y que no tiene relación contractual con el caso de Medrano, explicó que los casos de lesiones personales en Texas suelen manejarse bajo contratos de honorarios de contingencia, en los que el abogado solo cobra si el cliente gana el caso.
De acuerdo con Mintz, se realizan así para darle la oportunidad a las personas de poder tratar de recuperar esos daños, aunque no tengan la habilidad de pagarle al abogado.
“El porcentaje que los abogados cobran —entre 30 % y 40 %— cubre su tiempo, los costos del litigio y las negociaciones. Además, antes de entregar el dinero al cliente, se deben pagar los gastos médicos y los gravámenes de hospitales y clínicas.
“El abogado hace negociaciones con el hospital, con la ambulancia, con todos los servicios médicos para que rebajen la cantidad de las facturas… Todo lo que se resta después de los gastos del abogado y los médicos es de la persona”, explicó.
Mintz advirtió que los clientes deben leer y entender los contratos antes de firmar, y pedirlos en su idioma.
“Lo único válido es lo que está dentro de las cuatro esquinas del papel. No lo que hablaron o le ofrecieron aparte”, subrayó.
“La confusión con los abogados que cobran en contingencia es algo muy común. La ley no permite decir ‘yo no sabía o no entendí’ si la persona firmó el contrato”, concluyó.
El caso de Medrano refleja un dilema común en los acuerdos por accidentes en Texas: los honorarios de contingencia de los abogados. Al final, entre abogados y cuentas médicas, lo que llega a manos de las víctimas suele ser mucho menos de lo esperado, como en el caso de Medrano, quien enfrenta otra dura realidad.
Sin trabajo fijo ni seguro médico, sobrevive vendiendo frituras caseras en pequeñas bolsas a un dólar. Se baña con agua al aire libre y hace sus necesidades en el monte cercano porque la casa rodante no tiene conexiones de agua ni desagüe.
“Yo no tengo ni baño, ni agua, solo un cable que nos da luz. Mi niña y yo necesitamos ayuda”, reclama.

