Vídeo Académico mexicano analiza la “estrategia de terror” de Trump contra latinos
Juan Carlos Barrón Pastor, del CISAN-UNAM, explica cómo Trump ha transformado las detenciones migratorias en un “reality show” mediático que genera pánico desproporcionado mientras las deportaciones reales han disminuido a la mitad.

En el programa “Martes de Decisiones” del Latino Local News Collaborative, Juan Carlos Barrón Pastor, secretario académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, ofreció un análisis profundo sobre las políticas antilatinas de la administración Trump desde una perspectiva académica mexicana.
Barrón Pastor explicó que Trump ha construido deliberadamente una retórica de “invasión” para justificar medidas extraordinarias. “Evidentemente cuando se construyó la legislación estadounidense para referirse a una invasión, no se refería a esta cuestión que estamos viviendo ahora”, señaló, al destacar cómo se ha distorsionado el concepto legal de emergencia nacional.
El investigador reveló datos contundentes: las deportaciones actuales son la mitad comparadas con hace un año (10,000 vs. 18,000 en el primer semestre).
“La estrategia de terror está funcionando. Aunque en realidad no hay tantas deportaciones, su amplificación mediática hace que el pánico haya crecido enormemente”, explicó.
Barrón Pastor advirtió sobre el cambio en las operaciones del ICE.
“Lo que está pasando son detenciones arbitrarias llevadas a cabo por el ICE”, donde agentes “enmascarados” hacen arrestos sin órdenes judiciales, basándose únicamente en “color de piel” y llevando a las personas a centros de detención para después “averiguar qué va a pasar”.
Impacto económico contradictorio
El académico señaló que mientras Trump prometía bajar precios, sus acciones están generando “inflación, disminución de la producción y escasez” al provocar el abandono de campos agrícolas y centros de trabajo por miedo entre trabajadores latinos.
Como estrategias de resistencia, Barrón Pastor recomendó “historizar” la situación actual, recordando movimientos chicanos pasados, y fortalecer las “comunidades transnacionales” que se forman en redes sociales alrededor de deportes, música y cultura, creando vínculos que trascienden fronteras y reducen la vulnerabilidad individual ante la hostilidad política.
