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“No voy a parar hasta que las trabajadoras del hogar tengan sus derechos”: una historia de superación que inspira a las mujeres migrantes

Consuelo Ramírez se identifica como una activista sin escritorio y no se rinde ante la adversidad: lucha en las calles, busca el reconocimiento de las trabajadoras del hogar, fundó su propia organización e incluso ayuda a ancianos a votar.

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El trabajo del hogar es uno de los más importantes, pero el que menos derechos brinda. Limpiar una casa, cuidar a niños, a adultos mayores o a personas con discapacidad es el trabajo que ejercen las mujeres cuando se van a otro país. Sin embargo, se topan con esta cruda realidad. Sin vacaciones, con mala paga e incluso siendo despedidas de la noche a la mañana, asumen los riesgos para poder ganar algo de dinero. 

“Vi en carne propia las injusticias que cometen con las trabajadoras del hogar”, contó Consuelo Ramírez, una mexicana de 59 años, quien llegó a Houston (Texas) hace más de 30 años y pasó por distintas circunstancias: desde sufrir violencia doméstica y separarse de su pareja, hasta crear su propia organización para ayudar a las mujeres indocumentadas que están atravesando lo mismo. 

Consuelo Ramírez es oriunda de México y vive en Houston (Texas) hace más de 30 años. (Fotos: cortesía de la cuenta de Facebook oficial de Consuelo Ramírez) (Ilustración: La Esquina TX)

Explicó que esa ocupación es sacrificada e injusta. Lo más preocupante es que el gobierno sigue ignorando su situación, a pesar de que ya lleva años pidiendo que se le reconozcan sus derechos “porque nos despiden injustamente, no tenemos indemnización, nos roban dinero y hasta somos víctimas de trata y tráfico”. 

Ese contexto hizo que Ramírez se convirtiera en una figura de lucha para reclamar aquellos derechos y actualmente su labor va más allá de eso, ya que también invierte su tiempo en ayudar a adultos a votar en época de elecciones, pues ella no tiene la posibilidad de hacerlo. 

Se ha convertido en una figura de la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres trabajadoras del hogar. (Foto: cortesía de la cuenta de Facebook oficial de Consuelo Ramírez)

No soy ciudadana, pero puedo hacer algo por ellos” es su forma de pensar, pues también quiere hacer prevalecer los derechos de las personas mayores. Para ella, es una forma de participar en el proceso y, principalmente, retribuir a la comunidad. 

ALZÓ SU VOZ SOLA Y EMPODERA A LAS MUJERES 

Activa, dinámica y justiciera, Ramírez es todo un referente en Houston cuando se trata de las trabajadoras del hogar y sus derechos. Es directora y fundadora de la organización sin fines de lucro “Trabajadoras del hogar sin fronteras”, que lucha por los derechos, la igualdad y el respeto de estas mujeres. 

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Usa las redes sociales para mostrar todas sus actividades y brindar apoyo virtual. Creó un grupo en Facebook, que acumula casi 3.000 miembros, en el cual se desenvuelve con naturalidad en sus transmisiones en vivo, siendo “la voz de las guerreras”. Además, como medio para unir a las mujeres de la comunidad, organiza eventos en forma periódica. 

Pero hay una historia la llevó a este lugar: en Chiapas (México) ella se graduó como auxiliar de enfermería, pero al llegar a EE.UU. para reencontrarse con el papá de sus cuatros hijos, a pesar de tener formación en cosmetología, se dedicó a cuidar a adultos, y no fue solo porque necesitaba trabajar, sino porque realmente le gustaba hacerlo. 

El duro cambio se dio ante un suceso que le marcó mucho: hace unos 15 años, quien era su jefa en ese momento le robó dinero y todo se volvió aún más complicado porque la casa que ella rentaba era de su jefa y fue obligada a desalojar el lugar

Ramírez también invierte su tiempo en ayudar a adultos a votar en época de elecciones. (Foto: cortesía de la cuenta de Facebook oficial de Consuelo Ramírez)

“Sabía que no podía quedarme a llorar en una esquina. Busqué ayuda en una organización, pero en vez de ayudarme, me perjudicaron, porque no tuvieron las precauciones necesarias. Incluso el abogado de la organización me dijo que [la dueña] sí podía sacarme”, narró frustrada Ramírez. 

Pese al perjuicio, siguió en la organización y formó su primer círculo de mujeres. Logró entablar conexiones a nivel nacional, buenos ingresos para actividades, sin embargo, “vi que me estaban utilizando, así que me separé y empecé a alzar mi voz sola”. 

Finalmente, en 2007, con la ayuda de una amiga, fundó “Trabajadoras del hogar sin fronteras” y rápidamente la organización se hizo conocida en Houston. “Ya ha cruzado fronteras hasta México, Honduras o El Salvador, para apoyar a la distancia con nuestras experiencias”

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VIOLENCIA DOMÉSTICA Y ROBO DE DINERO

Estos son los flagelos más frecuentes que sufren las trabajadoras del hogar, según Ramírez, y es en lo que más se enfocan en la organización. 

“Yo fui víctima y por siete años hice terapia en el centro de violencia doméstica para empoderarme”. Entonces, cuando las mujeres acuden a la organización para denunciar sus casos, Ramírez las escucha, se identifican entre ellas para que la persona sepa que está hablando con una sobreviviente de violencia, y las refiere al sitio al que deben dirigirse

Se encarga de recibir a todas las mujeres que acuden a la organización para denunciar sus casos de violencia o explotación y las refiere al sitio al que deben dirigirse. (Foto: cortesía de la cuenta de Facebook oficial de Consuelo Ramírez)

Señaló que conoce a varias mujeres que sufren maltratos de parte de sus empleadores, pero, por temor a ser despedidas y la dificultad que significa conseguir otro trabajo, callan. “Primero escuchamos, hacemos un borrador, nos comunicamos con el empleador y, cuando estos ya saben que hay una organización de por medio, lo piensan. No dejamos sola a nadie”.

En los casos de despidos o de carencias económicas que impiden pagar la renta o comprar comida, “empiezo a tocar corazones y hago los videos”. Muchas ayudan y entre todas han ayudado a quien necesitaba. Aunque también “los gastos salen de mi bolsillo”

VAMOS POR LA CARTA DE DERECHO 

La visión de Ramírez es clara: que las autoridades reconozcan los derechos de las trabajadoras del hogar

Ramírez afirma que no va a abandonar su lucha hasta que cada trabajadora del hogar, cada mano de obra migrante, sea reconocida y tenga sus derechos. (Foto: cortesía de la cuenta de Facebook oficial de Consuelo Ramírez)

“En 2016, en Washington, metimos una carta al Congreso para que aprueben, a nivel nacional o federal, y para que el Estado respete nuestros derechos: sueldo justo, pago por enfermedad, derecho a vacaciones, entre otros puntos. Es lo que merecemos tener”, relató.

Pese a que hasta ahora no hay novedades, ella sigue en la lucha. “Vamos por la carta de derecho, no voy a parar hasta que cada trabajadora del hogar, cada mano de obra migrante, sea reconocida y tenga sus derechos”, concluyó.

Esta nota fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2024. En el transcurso de esta última semana del año republicaremos las notas más destacadas de este 2024.

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Autor(a)

Eliana Ferrufino Arciénega es comunicadora social, especializada en periodismo. Trabajó en medios impresos como revistas y periódicos, en distintos rubros como turismo, construcción y economía. Además, es copywriter y redactora de contenidos, con experiencia en fichas de producto, artículos de blog y copy web.

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