¿Podrá la barrera flotante instalada en el Río Grande detener la inmigración irregular?

El gobernador de Texas está convencido de su efectividad mientras grupos activistas señalan que se trata de una maniobra que pone en peligro a los migrantes y al mismo cauce del río.

POR LA ESQUINA TX

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, anunció que ya se ha iniciado la instalación de una barrera de boyas en el río Grande como parte de sus esfuerzos para frenar la llegada de inmigrantes y el tráfico de drogas.

Los primeros 300 metros de boyas han comenzado a instalarse en el sector de Eagle Pass, en el condado de Maverick, conocido por ser un paso regular de migrantes indocumentados, dijo Abbott en un mensaje de Twitter.

La barrera flotante es parte del plan de seguridad fronteriza de 5.000 millones de dólares del gobernador republicano que, según dijo, ya ha tenido un gran impacto en la desaceleración de los cruces ilegales.

Foto: Oficina de la Gobernación de Texas

Activistas y residentes del sur de Texas protestaron la semana pasada por la instalación de las boyas. Adriana Martínez, geomorfóloga fluvial que ha publicado estudios sobre el efecto de la construcción de barreras en la frontera, dijo que “las boyas son otro intento de militarización de nuestra frontera que tiene un impacto en el río“.

“Al igual que la cerca federal, estas boyas cambiarán la forma en que fluye el agua y, por lo tanto, cambiarán el curso mismo del río“, añadió Martínez, según un comunicado de la Coalición Fronteriza de Eagle Pass.

La barrera ya enfrenta una demanda legal, establecida la semana pasada por Jessie Fuentes, dueño de un negocio de alquiler de kayaks, que alega que las boyas afectarán a su empresa por limitar el acceso al río.

Por su parte, el director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, coronel Steven McCraw, ha defendido las boyas bajo el argumento de que se pueden desplegar rápidamente y son móviles

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que el muro flotante añadirá una capa más de peligrosidad al cruce fronterizo, como en más muertes de migrantes que continúan arriesgando sus vidas al cruzar el río. 

La colocación de boyas en la frontera va en contra de un tratado firmado en 1970 entre EE. UU. y México “para mantener al Río Bravo como frontera internacional“ y ambas naciones deben estar de acuerdo si uno de los dos quiere construir una estructura que pueda afectar al cauce del río. 

Foto: Oficina de la Gobernación de Texas

DEMANDA CONTRA EL ESTADO DE TEXAS 

La empresa Epi’s Canoe and Kayak Team, que ofrece servicios turísticos por el río Bravo en la zona fronteriza de Eagle Pass, presentó una demanda contra el Estado y las autoridades de Texas relacionadas con la instalación de estas boyas.

En la querella, la compañía reclama que las acciones encabezadas por Abbott “violan la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos“ y pide que se impida la instalación de esa barrera flotante a lo largo de la frontera México-Estados Unidos.

Con información de EFE y El Diario.es

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